sábado, 10 de mayo de 2008

Nacionalidad y ciudadanía.

Este martes en un momento de zapping en los anuncios de House puse la 2 y vi un trozo de un documental sobre inmigración. Sea por delante que no vi todo el documental, pero la parte que vi hablaba de otorgar el derecho al voto a los inmigrantes clandestinos que acababan de llegar como una medida de integración y para que maduren en ciudadanía.

No sé en que está pensando la gente en muchas ocasiones, ¿Otorgar el derecho al voto para que se integren?¿pero piensan que el derecho al voto es un bonobus?

No sé si esto se debe al sentimiento de culpabilidad de muchos sectores sociales del primer mundo solo por haber nacido en él, lo que les lleva a fabricar una cultura de segunda mano, una pseudocivilización basada en en el victimismo y el sentimiento de culpa que lleva a deshechar la propia cultura.
No sé si estos pseudosolidarios se dan cuenta de lo que hablan. Habrá que reflexionar sobre ello. En una democracia el derecho al voto, todo lo referente a la ley electoral y al sufragio es sumamente importante y delicado porque se trata de la médula espinal de nuestro sistema político. Modificarla o devaluarla afectaría mucho a nuestro sistema político y ese desequilibrio se notaría en economía y en demás sectores sociales.
Decían ayer: es que Mutumba quiere votar. Pues hay unos cauces por los que se puede conseguir la nacionalidad española. Reflexionesmos, la nacionalidad es el vínculo jurídico que une al ciudadano con su Estado. Un ciudadano es un individuo nacional que ha desarrollado plenamente sus derechos políticos. Un inmigrante clandestino no es ni un ciudadano ni un nacional. Desde luego es sujeto de derechos como individuo y persona que es, pero no ha desarrollado la plenitud de sus derechos. No se puede jugar con la nacionalidad porque ahora no nos afecta solo a nosotros, afecta a otros 26 Estados más.
Yo, por tanto, estoy en contra de que se juegue con algo tan importante como el sufragio y se regale como si fueran vales de la cocina económica. Nuestra sociedad ha luchado por ellos, por su evolución y perfección y hay que luchar por extenderlos, pero no regalarlos. Decía Duran i Lleida en 59'' que no se podía permitir una mezcla, se deben aceptar prácticas culturales enriquecedoras de otras culturas, pero nunca la sustitución de una por la otra.

Lo siento por Mutumba (que además ni sabía español) pero tendrá que pasar por los cauces que establece la ley para obtener su derecho al voto, si es que de verdad le interesa, poque me temo que lo último que vienen buscando los inmigrantes es el derecho al voto. También yo quiero que me regalen la plaza en la administración educativa y tengo que opositar. Hay unos cauces legales y tomar atajos solo es un acto perjudicial.

1 comentario:

Veloso dijo...

Agradézolle a visita ao meu blog. Por suposto que non teño nada en contra da oficialidade do castelán e dos dereitos dos castelánfalantes. Iso si, gustaríame que houbese máis galegos que fosen conscientes da súa condición de tal, é dicir, de posuidores de dous tesouros, dúas linguas, e que ninguén se sinta amalloado por complexos que o leven a "fabricar una cultura de segunda mano, una pseudocivilización basada en en el victimismo y el sentimiento de culpa que lleva a deshechar la propia cultura." Un saúdo.