domingo, 29 de junio de 2008

El regreso de Segolene Royal.

La guerra ha regresado al seno del Partido Socialista Francés. Es el único partido socialdemócrata que todavía no ha abandonado la via marxista (y eso que el PCUS la abandonó en 1991) y por ello no solo es una guerra por el mando, sino también una guerra por las ideas, cosa que no ha pasado en el PP que era solo una guerra por el poder.
Segolene Royal no desiste de ser la candidata al Elíseo en el 2012, para lo cual se presenta como Secretaria General del Partido, cargo vacante desde el anuncio de su ex-pareja, François Hollande, de que no optará a la reelección. La marcha del que es también padre de sus hijos abre una nueva batalla en el seno del PSF que, en este caso, si que cuenta con varias candidaturas. Además de la presidenciable Segolene Royal, se presentan la exministra y alcaldesa de Lille Martine Aubry, que viene avalada por el ex primer ministro Laurent Fabius. La candidatura fuerte es la del Alcalde de París y favorito en las encuestas Bertrand Delanoë, que hará oficial su candidatura el próximo domingo, aunque ya sea un hecho consumado. Otros, al estilo del ex primer secretario Henri Emanuelli -que ayer dio el paso al frente-, pretenden simplemente asegurarse parcelas de poder en el juego del compromiso.

Quines daban por derrotada a Segolene Royal tendrán en ella a una luchadora incansable, con una ventaja, y es que es la única que cuenta con un verdadero apoyo en las bases del Partido. Otra baza de la expresidenciable es su posible alianza con el centro representado por su ex-pareja Hollande en el congreso de Reims (donde mejor que para coronar a alguien en Francia). Los temas a tratar serán los mismos que en la campaña del 2006/2007 buscando erosionar la ya maltrecha figura de Nicolás Sarkozy.

Segolene ironizó con el neobonapartismo de Sarkozy que entró en el Elíseo como hombre del cambio y de la identidad francesa para crear una red clientelar y un culebrón más propio de venezuela que del Elíseo. Refiriéndose al creciente protagonismo que está adquiriendo el hijo menor del presidente, Jean; definió su política de "arcaica" y le describió como una mezcla de Silvio Berlusconi y del rapero Doc Ginéco "con un reloj de 50.000 euros en la muñeca". "Nicolas Sarkozy nos prometió una forma de ruptura y hoy día Francia sufre un desgarro", dijo la dirigente socialista.

1 comentario:

yosoyhayek dijo...

No sabía yo lo de la vía marxista... por lo menos son honrados lo reconocen. Por desgracia ninguno, se digan de derechas, de izquierdas o de centro (a lo PP) han abandonado la vía keynesiana, y eso si que es preocupante.
Sarko necesita oposición, responsable, nada de pancarteros demagógicos... su teatro, su Bruni, su ostentación, sus prontos... ha sido una decepción. Ahora! socialistas como los franceses, ni en pintura!!!
Saludos!