lunes, 30 de junio de 2008

En memoria de Aldo Moro.

Esta entrada es un homenaje a un gran hombre: Aldo Moro, democristiano que luchó por solucionar los problemas de su país y se encontró con la muerte debido a la besanía de vulgares asesinos.
Aldo Moro, diputado democristiano de la República Italiana, inicia su vida política en la Asamblea Constituyente italiana de 1946 para la creación del nuevo estado post-fascista. Como líder de la coalición parlamentaria sirvió como primer ministro entre 1963 y 1969, y de nuevo desde 1974 hasta 1976.
A comienzos de los setenta, coincidiendo con la crisis económica, Aldo Moro, como líder del partido democristiano se fijó en el Partido Comunista Italiano de Enrico Berlinguer para la formación de un gobierno de unidad nacional que solucionase la crisis en lo que fue llamado el "compromiso histórico".
El 16 de marzo de 1978 izquierdistas pertenecientes a las Brigadas Rojas, encabezados por Mario Moretti, secuestraron a Moro en Roma, cuando iba de camino a una sesión del congreso italiano en la que se iba a informar y a votar una moción de confianza de esta cámara sobre el nuevo gobierno encabezado por Giulio Andreotti, por primera vez con el apoyo del Partido Comunista Italiano. Era la primera vez que se ponía en práctica el llamado Compromesso storico.
Los terroristas pretendían intercambiar al dirigente democristiano por compañeros encarcelados. Tras la negativa a negociar del gobierno, el cuerpo sin vida de Aldo Moro apareció muerto en el maletero de un coche.
Hoy, treinta años después, el asesino Carlos "el Chacal" arroja algo de luz a unos hechos poco claros. Dice que Aldo Moro estuvo a punto de ser salvado, por un intercambio llevado a cabo por los servicios secretos italianos. Éstos liberarían a brigadistas en un país árabe sin determinar.
Según el relato de El Chacal, entregado a Ansa por su abogado, Sandro Clementi, la noche del 8 al 9 de mayo de 1978, un avión del Simsi (Servicios Secretos Militares Italianos) esperaba en la pista del aeropuerto de Beirut la señal para poner en marcha la entrega de varios presos de las Brigadas Rojas a un país árabe sin especificar. En el avión, afirma Carlos, estaban el coronel Stefano Giavannone, hombre cercano a Aldo Moro, y algunos miembros del Frente de Liberación de Palestina. La operación fue abortada debido a la filtración de uno de los miembros de la OLP, Bassam Abu Sharif.
Al día siguiente, el cadáver de Moro acribillado a balazos fue hallado en el maletero de un R4 en Roma; sólo varios meses después, recalca Carlos, los responsables de aquella negociación secreta fueron despedidos u obligados a dimitir del Sismi. Otra novedad narrada por El Chacal es que las Brigadas Rojas planearon un triple secuestro simultáneo que finalmente no pudieron llevar a cabo. Junto a Moro, iban a ser secuestrados Gianni Agnelli, el patrón de la Fiat, y un juez del Tribunal Supremo.
Lo que ignoraba "Chacal" es que la Iglesia estaba preparando el rescate millonario para salvar al líder de la democracia cristiana.

La mujer de Aldo Moro, recuerda con terror las amenazas que Secretario de Estado norteamericano Kissinger profirió a su marido: "Debe abandonar su política de colaboración con todas las fuerzas políticas de su país... o lo pagará caro."

2 comentarios:

Paula dijo...

El asesinato de Moro es, sin lugar a dudas, uno de los hechos más dramáticos de la historia reciente de Italia. Pude leer la noticia el fin de semana y también me llamaron la atención las declaraciones del Chacal. Los acontecimientos de la historia vuelven cuando menos te lo esperas.

Has tenido mucho tacto con la fotografía; hay imágenes del cadáver maniatado de Moro en el maletero del coche negro.

Felicidades por el post y por el cambio de look del blog.

Rubén dijo...

e gusta que te hayas acordado de Aldo Moro. Es un homenaje justo para un hombre honesto (de los pocos democristianos honestos en ese momento, véase el farsante de Andreotti)que quiso devolver la normalidad democrática a Italia con la posibilidad de que el otro gran partido nacional,el comunista, pudiese acceder al gobierno, algo impedido hasta entonces por intercesión de EEUU. Un PCI que, además estaba dirigido por el renovador Berlinguer (eurocomunista como Carrillo o Marchais).

Es una tragedia siempre que muere un hombre bueno, y más en esas circunstancias de forma tan brutal. Los que integraban las Brigadas Rojas eran unos fanáticos.

Aunque no soy amigo de las teorías de la conspiración, he leído alguna vez que detrás de la muerte de Moro pudo estar la Operación Gladio, articulada por la CIA y la ultraderecha... Quién sabe.

Me gusta tu blog. me pasar´ñe por él siempre que pueda.

¡Un saludo!