jueves, 10 de julio de 2008

Impuestos justos.


Aunque siempre resulta doloroso pagar por cualquier cosa, si son impuestos éstos nos resultan más dolorosos si cabe. Pero los impuestos son el precio que pagamos por vivir en una sociedad civilizada. Frase de un congresista republicano de los Estados Unidos que se cita en el pedestal de entrada al Departamento de Rentas Internas de los Estados Unidos. Y es una gran verdad.
Nuestro Estado del bienestar se basa en un sistema impositivo justo. Los impuestos deben de ser los responsables del reparto de la riqueza, pero no deben de constreñirla porque unos impuestos excesivos supondrían la merma en la rentabilidad de sistema.
En el montante total de impuestos la mayor parte debería de provenir de los impuestos directos que gravan la riqueza personal y no los indirectos que gravan el consumo. La base debería ser los impuestos directos y progresivos, de manera que los que más ganen paguen más, ya que se benefician más de los servicios sociales. Un ejemplo serían las carreteras, de ellas se benefician más las grandes empresas transportistas que el empleado que va a trabajar en coche, por lo que de la renta de este empresario se ha de deducir un porcentaje mayor. Mayor pero equilibrado y justo a la vez. En este equilibrio se basa la justicia impositiva. Se debería obligar a todos a hacer la declaración para que la Hacienda devuelva lo pertinente a los rentistas más bajos.
He visto un video del Partido Republicano que critica la política impositiva del Partido Demócrata, espero que os guste.





3 comentarios:

yosoyhayek dijo...

No puedo estar en más desacuerdo contigo, jejeje... Los liberales siempre hemos buscado el impuesto justo, el mal menor... muchos han descartado, también por otras razones, la existencia misma del Estado (anarcocapitalistas). Los que son miniarquistas, al modo de los liberales clásicos (con alguna excepción) se rebanan el seso en busca de eso que los socialistas parecen tener tan claro.
Estás seguro de que la progresividad es justa? Cuál es el límite de la presión fiscal? Cuál el del gasto? Y la inflación (el peor, por sigiloso, de todos los impuestos?... es complicado.
Si por algo se caracteriza el intervencionismo de hoy es por eso que Mises denominó "no matar la gallina de los huevos de oro", esto es, la libertad, la función empresarial y el libre mercado. Vamos que el Estado de bienestar es un fiasco y lo sabe, un equilibrio inestable, vive de las rentas de aquello contra lo que se enfrenta, jejeje.
Saludos!

David Alonso dijo...

El estado del bienestar será un fiasco, pero es el responsable del crecimiento en servicios y bienestar de la Europa de posguerra. Y nadie quiere renunciar a el. Tan malo no será.
Que conste que yo defiendo que los sectores estratégicos deben estar en manos del Estado.

Paula dijo...

Madre mía Hayekcito has vuelto imposible de Aranjuez...