viernes, 4 de julio de 2008

Jesse Helms, el senador no, fallece a los 86 años.

El icono del conservadurismo americano ha fallecido anoche en Estados Unidos. Conocido como el Senador No, debido a su oposición frontal a todo lo que chocase con su visión conservadora del mundo, el senador tiene una larga carrera como legislador.
La vida política del senador comienza en Carolina del norte, su estado natal, en el que desempeñó pequeños cargos públicos en la universidad y en el consistorio de de Raleigh en 1957. Tras su paso por la política municipal, ayudó al candidato demócrata Beverly Lake Sor en las primarias para gobernador de su partido que finalmente fue derrotado por su talante enormemente segregacionista.
En 1972 se presentó a las primarias del Partido Republicano para la candidatura de senador, ganando con el 60% de los votos y ascendió al senado bajo la estela de Richard Nixon, siendo el primer senador republicano por Carolina del Norte en el siglo XX.
En la década de los ochenta mantuvo su cargo de Senador debido a la gran ayuda que ofreció para la elección de Ronald Reaga, político con el que conectaba a las mil maravillas debido a su carácter conservador, llano y paleto.
Durante el reinado Clinton, Helms mantuvo la oposición a las líneas principales de la administración a la que consideraba demasiado progresista y antiamericana, sobretodo en el papel que el vicepresidente Gore tendrá posteriormente.
No obstante es el artífice del principal proyecto de ley que ha salido jamás de un representante de Carolina del Norte, la Ley Helms-Burton. No deben confundirse mis palabras, yo desapruebo completamente la ley Helms-Burton, pero hay que reconocer que para la carrera de Helms fue un triunfo mayúsculo.
La llamada
Ley de Libertad Cubana y Solidaridad Democrática es más conocida por los nombres de sus principales promotores, el senador por Carolina del Norte, Jesse Helms, y el representante por Illinois, Dan Burton. Le ley se introdujo como consecuencia de un incidente sucedido un mes antes: un par de cazas de las fuerzas cubanas derribaron dos aviones privados de propiedad de exiliados cubanos destinado a la búsqueda de balseros para ayudarles a llegar a los Estados Unidos. La ley establece que cualquier compañía no norteamericana que tiene tratos con Cuba puede ser sometida a represalias legales, y que los dirigentes de la compañía pueden ver prohibida su entrada en Estados Unidos. Esto significaba que compañías internacionales debían elegir entre comerciar con Cuba o comerciar con los Estados Unidos, que son un mercado muchísimo mayor.
Los detractores de esta ley aducen que desde el punto de vista político, pretende perpetuar el clima de hostilidad en la política de los Estados Unidos hacia Cuba, para forzar la destrucción de la Revolución Cubana y, desde el punto de vista económico, intimidar por todos los medios posibles a los empresarios extranjeros para tratar de evitar las inversiones y el comercio internacional con Cuba.

1 comentario:

Paula dijo...

Sin lugar a dudas un hombre de firmes convicciones y, sobre todo, un tipo divertido...

Que los EEUU sigan manteniendo el embargo sobre Cuba, ahora que el comunismo es una opción política que se ha mostrado (y demostrado) como inviable fuera de una dictadura de partido, es bastante patético.