miércoles, 13 de agosto de 2008

Necesita mejorar.


De vuelta en la patria de nuestro pequeño viaje a Berlín es hora de valorar lo que la Capital del Reich nos ha ofrecido. Comenzando por las maneras, formalidad y funcionamiento de la sociedad sin duda los alemanes hacen honor a su fama: correctos, educados y muy considerados es todo lo que un europeo debe tener como modelo, por lo menos desde 1945 hasta la fecha.
Pero Berlín no tiene tanto eco como muchos que me han hablado de ella. Lo mejor (a mi entender) es el Museo de Pérgamo, la calidad y exposición de sus fondos arqueológicos están a la altura de los afamados British y Louvre, aventajando en cuanto a arte babilónico se refiere. 
Pero la ciudad creo que aún tiene varias décadas por mejorar. Berlín oriental está bastante mal. La avenida Unter den Linden (la principal y que parte de la puerta de Brandenburgo) pasados 200 metros se va deteriorando a medida que entramos en el este. El Berlín occidental está mejor cuidado y mejor dotado de servicios (aunque el servicio de metro y cercanías no es ni la milésima parte de bueno que los madrileños) pero salvando partes, como Postdamerplatz, aún tiene mucho que mejorar. No hay calles a la altura del Paseo del Prado o Paseo de Gracia en Berlín, hay cosas muy buenas, pero puntuales. Así como el Reichtag está mucho mejor gracias a la cúpula de Sir Norman Foster, la puerta de Brandenburgo está mucho peor ya que los nuevos edificios la han "acorralado" creando una plaza cerrada de la que la puerta es su entrada y de ahí da paso a Unter den Linden. Un viaje delicioso, con una compañía excelente que nos ha mostrado las luces y las sombras de la recién estrenada capital de la locomotora de Europa.


1 comentario:

Paula dijo...

Me habías dicho lo de la foto con el yankee pero lo de la gorra...

Mira que eres payaso!!