martes, 12 de agosto de 2008

Peking 2008

Bueno, pues ya están en marcha los JJOO que tantos quebraderos de cabeza han dado al COI y a las autoridades Chinas y que de momento, en la esfera internacional, ha puesto de relieve la dudosa concesión a un régimen como el chino de semejantes eventos. Si bien como escaparate se deberían dar a Estados que no tuvieran manchas tan grandes en el cumplimiento de los Derechos Humanos. Pero solo será el trascurso de los mismos quien escribirá la sentencia de los Juegos.
La ceremonia me ha pillado de viaje en Berlín y, por tanto, he visto la retrasmisión en diferido y para ello escribo esta entrada.
Me ha gustado bastante y aqui soy subjetivo, porque las culturas orientales me gustan poco y no me siento idenfificano con sus valores, por lo que mi disfrute fue menor del que cabría en un país occidental. Dicho esto, el encendido del pebetero olímpico me pareció bastante artificioso, la idea no es mala y ya está difícil superarse de Juegos en Juegos, pero me pareció artificiosa y un poco fantasma.

Es muy difícil superar al gran momento de encendido del Pebetero de Barcelona'92 porque considero muy complicado superar la sencillez y a la vez soprendente y majestuoso encendido de nuestras olimpiadas. Nosotros enseñamos al mundo como se hacía y, de momento, China está constituyendo un ejemplo a evitar.




3 comentarios:

anarubido dijo...

David? He encontrado tu blog buscando informacion sobre las emisiones de co2, el protocolo de Kyoto, etc por los blogs.
Enfin, encantada de volver a saber algo de ti. He leìdo algunas de tus entradas. Fue como volver a asistir a tus clases pero con muchas mas cosas que no entendì. Pasate por mi blog que estube buscando infomacion de la segunda guerra mundial , un tema que me interesaba y quisiera que lo comentaras . Un saludo

Vitrubius Volante dijo...

¡Qué casualidad, David! Yo peco de lo contrario: siento cierta debilidad por lo exótico y, especialmente, por lo oriental (Oriente Próximo y Medio, India, China, Japón... Norteamérica).

Y China, en concreto, es un mundo completamente diferente al nuestro: durante siglos y siglos, la unidad política en la que se integró el mayor número de seres humanos, la región con las mayores cifras de producción, la cuna de cientos de descubrimientos e invenciones, el arte... Puede que nos resulten alienígenas, pero los chinos son tan humanos como nosotros, con otra experiencia histórica (condicionada, en parte, por su enorme número y densidad de población).

La apertura de sus JJ OO, aunque pueda parecernos en algunos momentos fría (inhumana) y monstruosa, no deja de ser el producto natural de un pueblo acostumbrado a hacer las cosas a lo grande. Espero que algún día la sociedad china encuentre su camino a la democracia y a los derechos humanos.

Y, por supuesto, tienes razón: el encendido de la antorcha olímpica en Barcelona fue mil veces más impresionante.

Paula dijo...

Barcelona marcó un antes y un después en las ceremonias de apertura de los Juegos Olímpicos y eso nunca se lo quitará nadie.

El encendido de Barcelona fue, sencillamente, espectacular pero no hay que olvidar que había un tío dándole a un botón y garantizando el encendido. Eso hasta lo dijo el Antonio Rebollo, el arquero. Por otro lado, creo que somos una generación que tiene poca prueba a la hora de valorar aquella ceremonia: teníamos once años y fue lo más grande que vimos hacer a nuestro país, lo cual magnifica nuestros recuerdos.

(La mejor prueba es que tú y tus amigos -salvo Kobra, que era un poco más mayorcito que nosotros- pensabais que el Rebollo era ciego!!; como si el pasar la flecha por encima del pebetero y casi rozando su borde no fuera un tour de force suficiente).

La ceremonia de apertura preparada por los chinos fue excepcional; consiguieron organizar a miles de participantes sin el menor fallo y lo único que hizo peligrar su medida organización fue la euforia de los deportistas españoles en su desfile, rompiendo el protocolo y dejando sólo a David Cal, que se notaba que no sabía ni qué hacer con la bandera...