sábado, 23 de agosto de 2008

Un mal candidato, un buen vicepresidente.


Obama por fin ha eleigido un buen candidato a la vicepresidencia, es el senador Joseph Biden, presidente de la comisión de exteriores del Senado, para sí paliar los muchos defectos que el candidato a la presidencia tiene.
Biden tienen una dilatada carrera en el Senado (desde 1972) y por su posición capital en los Asuntos Exteriores tiene contactos diplomátocos por todo el mundo.
Hussein ha logrado con esta nominación acallar las críticas de inclulto en asuntos exteriores, por un lado las de parte de la opinión púbica y por otra las de su propio partido, ya que las principales crítica a este respecto salen del mismo Biden. Ha capeado bien el temporal y una buena decisión en este ámbito es crucial, ya que según estiman las encuestas el 14% de los indecisos se decantará de uno u otro lado dependiendo de quien sea el vicepresidente. Pero aún le queda una materia pendiente, la de como acomodar a los 18 millones de votantes de Hillary que poco a poco se pasan a McCain. Además es un candato católico, lo que le acerca a la mayoría de los hispanos (minoría que se está alineando con McCain) y nunca ha sido tocado por los escándalos. De ganar, dejaría libre el puesto de jefe de comité de exteriores a Hillary Clinton como un premio de consolación más que digno.
Mi apuesta sigue siendo clara, prometerle ser la Secretaria de Estado para tener un fuerte frente en política exterior que, junto con economía, son los dos problemas acuciantes en la campaña.
Por si fuera poco Barack Obama ha opiado el slogan de Bartlet en el Ala Oeste de la Casa Blanca (Bartlet for america) pero con Obama for America, lamentable.
Aunque si lo miramos fríamente sigue siendo un mal candidato y un mañ político. La solución buena sería darle la vuelta al tiket y que Obama fuera de vicepresidente (que para poco sirve) y que Joseph Biden fuera de Presidente, ese sí sería un buen ticket presidencial aunque no estuviera Hillary.

13 comentarios:

David Alonso dijo...

Qué original, el mismo comentario en dos entradas distintas. Te felicito por tu originalidad.

David Alonso dijo...

AH, y JFK ha demostrado ser un buen presidente y Obama tiene todo por demostrar. Para empezar tiene que ganar las elecciones, lo que está por ver.

Anónimo dijo...

he repetido el mensaje para asegurarme de que te llegara y lo leyeras... y no te lo tomes como algo personal: yo lucho contra ciertas ideas, no contra ciertas personas. No tengo nada personal contra tí.

David Alonso dijo...

Ah bueno, como te veía tan pasional en tus declaraciones, pensaba...
yo es que soy un auténtico enamorado político de Hillary Clinton.

Anónimo dijo...

Te voy a poner un ejemplo sobre los valores morales de cada persona:
Obama ha sido uno de los pocos que se opuso desde el principio a la guerra de Irak. Tu querida Hilary Clinton ha mostrado su apoyo a la guerra de Irak, demostrando que para ella vale mas el petroleo que la sangre humana... A tí te pregunto, David Alonso: ¿qué vale más: el petróleo, o la sangre humana? dime, ¿qué vale más? (¿acaso tú apoyas la guerra de Irak?)

David Alonso dijo...

Obama no votó en contra. No votó porque siempre se escaquea de las votaciones comprometidas. ¿es ese un candidato fiable?
Yo no apoyo la guerra de Iraq porque geopolíticamente Saddam Hussein beneficiaba a occidente al mantener a raya a Irán y el flujo de petróleo era más constante con él que sin él.
SI yo fuera presidente del Gobierno lo más importante serían las personas...españolas y los intereses españoles, yo no voto a Presidente del gobierno para que reparta caramelos por el mundo, sino para que cuide de los españoles y sus intereses.

Paula dijo...

Los ciudadanos del primer mundo tenemos la gran suerte de que son nuestros dirigentes los que se juegan la conciencia tomando decisiones sucias para que nosotros podamos vivir más tranquilos y mejor.

Juzgar a los políticos como líderes espirituales es un completo error. Un presidente del gobierno debe velar ante todo por los intereses de sus ciudadanos, la gente a la que de verdad se debe. Si después tiene tiempo para pensar en los menos favorecidos será una suerte, pues implicará que las cosas en su país van como la seda.

Es cierto que se aprecian los atisbos de integridad, sin embargo esta gente llega a enfrentarse a situaciones en las que están atados. El apoyo de Aznar a Bush en la Guerra de Irak fue la culminación de años trabajando en busca de una alianza con la primera potencia mundial. Aznar tenía dos opciones: o tragar con la guerra o tirar los esfuerzos realizados por la borda.
Su gran error: la posición chulesca que mantuvo a la hora de justificar su posicionamiento.

El que Zapatero retirara las tropas de Irak, manteniendo su gran promesa electoral le valió el reconocimiento como persona y supuso para España la ruptura de relaciones con EEUU, la retirada de éstos de un encargo multimillonario para nuestros astilleros y la recomposición del lugar de España en el mundo, cosa que costó muchísimo al gobierno Zapatero.
Que las cosas con EEUU están todavía por arreglar lo dejó claro el que Obama no viniera por España en su gira europea. La pérdida de dinero que supuso la retirada del encargo estadounidense se palió parcialmente con un encargo de Venezuela (un muy mal socio) y el lugar de España a nivel de política exterior se mantiene gracias a la buena valoración que Zapatero tiene como mediador en las negociaciones dentro de la UE y su amistad con Sarkozy.

Ojalá todo fuera tan bonito como para que nuestros políticos pudieran ser ejemplos de moral, pero no es todo tan "sencillito".

Anónimo dijo...

Desde el principio, Obama declaró publicamente su desacuerdo con la guerra de Irak, a sabiendas que la decision ya estaba tomada, que la guerra se produciría, y que la opinion publica la apoyaria.
Su actitud fue muy valiente, pues él sabia que recibiria insultos de todo tipo (de "antipatriota" para arriba).
Pero el tiempo le ha dado la razon. Y PUNTO.

En cambio, el resto de los politicos (incluida Hillary Clinton), apoyaron ciegamente la guerra. Pero el tiempo les ha quitado la razon. Y PUNTO.

David Alonso dijo...

Me encanta lo del Y PUNTO, es sin duda muy conciliador y abierto al diálogo.
La actitud de Obama no fue nada valiente, porque faltar al Senado el día de votaciones controvertidas no tiene nada de valiente, yo le llamo a eso cobarde. Si tan valiente es y tan claras tiene las cosas que vaya y vote en contra Y PUNTO.
Borrell rompió la displina de partido y votó en contra de la semana de 65 horas, eso si es valentía porque no salió corriendo del europarlamento para no tener que mojarse.
No obstante, me parece muy poco deportivo lo de "Y Punto"

Anónimo dijo...

¿Tú jugarias un partido en el que sabes que el arbitro está comprado y el resultado ya está amañado?
Lo unico que puedes hacer es
dar un paso al frente y denunciarlo publicamente... nadie se atrevió a decir que era una guerra injusta salvo Obama

David Alonso dijo...

Todo eso está muy bien, pero no ir a votar no es una denuncia demasiado clara.
Lo dienunció cuando vio que tenía réditos electorales. Yo no digo que los demás sean santos, solo digo que Obama es más de lo mismo, pero con una cara amable y mediocre. ¿Te crees que Obama como presidente no iría a una guerra para salvaguardar los intereses de estados unidos? y no digo que Iraq sea el ejemplo porque lo de iraq fue un delirio de principio a fin.

Paula dijo...

Anónimo: deberías darle las gracias a David Alonso por seguir publicando tus comentarios, incluso cuando, sin haberte tan siquiera identificado, te ha dado cancha y lugar en su blog para expresar tus opiniones, cosa que has hecho con bastante falta de tacto.

¿Crees que faltarle al respeto a una persona que no conoces es prudente?

¿Crees que eso o, tal vez, tu tercer ojo te convierte en mejor conocedor de las personas o con derecho a emitir un juicio de valor sobre ellas?

Yo creo que no, pero esta, claro está es sólo mi opinión.

Vitrubius Volante dijo...

¡Hola a todos!

Sinceramente, creo que nuestro amigo anónimo está siendo un lastre para el debate en este blog: mandando callar (!), diciendo simpleces propias de un ignorante... O se descubre, o deberíamos ignorarle del todo. Es lo que se hace con los trolls.

En cuanto al tema en sí, yo sí creo que Obama pueda ganar las elecciones, pero ahora ya no sé si quiero que lo haga... Para empezar, porque Obama me está demostrando que es más de lo mismo, incluso peor en algunos aspectos, como el de la indefinición y la ambigüedad. Temo que Obama, auténtico animal político que aún no ha demostrado todo su potencial, acabará apoyando y promoviendo lo que resulte más políticamente correcto en el momento que sea. No es un idealista, o no lo es en los temas que yo considero prioritarios.

Será (si es que lo es) otro de esos presidentes estadounidense que no entienden que los estados poderosos y ricos (y, muy especialmente, los Estados Unidos de América) tienen una gran responsabilidad con el mundo, que deben ejercer una hegemonía positiva para todos los seres humanos y que no sólo deben considerar en sus decisiones aspectos de "Seguridad Nacional".

No se trata de que se ausentara durante la votación respecto a la guerra de Iraq, ni de que Hillary votase a favor. Ser un buen presidente de los Estados Unidos es ser capaz de discernir si realmente el mundo necesita que se intervenga contra un estado. Es una tarea en la que nadie puede acertar siempre, y pocos la mitad de las veces, pero es lo mínimo que se le debería exigir al hombre más poderoso del mundo. (También cuenta que se ningunease a la ONU: eso es un mal precedente, aunque la ONU sea una organización dirigida por cinco países.)

Entiendo que la guerra de Iraq estuvo "mal" porque los motivos eran errados (o hipócritas) y las acciones no estuvieron pensadas para (ni desembocaron en) devolver la paz y la libertad a la sociedad iraquí. Fue una guerra precipitada y muy probablemente innecesaria. Los intereses petrolíferos de Occidente me la refanfinflan. Un sistema mundial basado en la explotación de lo países más pobres (que están sujetos al capricho de los más poderosos) no debería defenderse de ninguna manera.

También entiendo lo que decís los dos, Paula y David. Entiendo que un Jefe de Estado tiene como único y exclusivo deber el salvaguardar y promover el bienestar de los ciudadanos del estado que dirige, en la medida y el modo en que se lo permitan sus competencias propias, pero también entiendo que los ciudadanos de las sociedades más afortunadas (y de todas, en general) deberían exigirle a sus gobernantes que no eludan su responsabilidad respecto al bienestar de todos los seres humanos, iguales en sus Derechos Universales (o al menos eso es lo que no nos cansamos de repetir). Y mientras nuestros gobernantes no reciban esa orden de su ciudadanos, entonces tendrán que responder, como personas, a la siguiente pregunta: ¿está implícito en el deber de un Jefe de Estado el deber de ayudar, con todos los medios a su alcance, a toda los seres humanos del mundo, de acuerdo con la Carta de los Derechos Humanos que su propio estado suscribió, y de acuerdo con el espíritu de las leyes que en su estado se promulgan? Si yo fuera Jefe de Estado, lo tendría muy claro. No son líderes espirituales, porque son algo más: tienen poder, real, inmediato, tangible.

Por todo ello creo que el señor Aznar falló a la sociedad española y que el señor Zapatero hizo lo correcto, aunque no de la manera idónea. Pero, ya sabéis lo que se dice: no hay una manera correcta de romper con alguien. Además, todos tenemos errores, y Zapatero no es el que menos, precisamente.

Ahora, bien: si hoy en día España no juega un papel en el mundo tan central como a algunos nos gustaría, es porque, en los últimos años, nunca lo jugamos realmente: sólo lo pareció. No hay que conseguir relevancia internacional o éxito económico suscribiendo o participando en actos moralmente reprobables (aunque admito que para hacer una tortilla haya que romper algunos huevos). No fue culpa de Zapatero porque no fue que alguna torpeza suya nos arrebatara nuestra privilegiada posición. Era una posición inmerecida.

Obama (de nuevo él), debió votar en contra de la guerra de Iraq si creyó que era injusta, pero no lo hizo (¿por enfermedad?; supongo que no). Creo que Obama no iría a la guerra para salvaguardar los intereses de su país SÓLO porque la sombra de G. W. Bush está demasiado cerca todavía. También creo que quizás Obama es lo suficientemente inteligente como para saber diferenciar entre algo como lo de Yugoslavia (de Clinton) y algo como la guerra de Iraq. Obama debe demostrar que puede ser un presidente prudente, es decir, un presidente sabio.

Nada más por hoy. De nuevo me alegro de poder comentar en este blog.

¡Nos vemous!

PS. Dejad de hacer caso al anónimo.