martes, 16 de septiembre de 2008

El uso de armas nucleares: una contradicción jurídica II.

En una entrada anterior expuse las características de la proliferación nuclear y el estado en el que se encuentra el Derecho Internacional en cuestión de legislación, costumbre y condena del uso de armas nucleares. Veamos ahora las posturas doctrinales existentes a cerca del uso de dichas armas atendiendo al Derecho Internacional Medioambiental y al Derecho Internacional Humanitario o de los Conflictos Armados.
3. Posiciones doctrinales.
Derecho Internacional Medioabiental.
Actualmente la protección del medio ambiente está siendo objeto de codificación en lo que se refiere a la extensión y profundización de las normas internacionales generales sobre los derechos humanos. De hecho, el principio 1 de la Declaración de Río de Janeiro de 1992 afirma que los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionads con el desarrollo sostenible... Tal preocupación está recogida por la Corte en su opinión consultiva donde proclama que el medio ambiente no es un concepto abstracto y representa el medio en el que el ser humano desarrolla sus actividades. De esta forma entronca el Derecho Internacional medioambiental con los Derechos Humanos.
Así mismo, la Corte considera que los Estados en guerra tienen que tener en cuenta consideraciones medioambientales cuando determinen qué es necesario y proporcional (en los términos del art.51 de la Carta de Naciones Unidas) para lograr objetivos militares legítimos. De hecho, la Corte alude al protocolo I adicional a la declaración de Rio y a la Res 4737 de la Asamblea General de 25 de noviembre de 1992 en los que se prohíbe lanzar ataques contra el medio ambiente como respuesta armada.
No obstante, la Corte estima que el Derecho Internacional vigente en materia medioambiental no prohíbe de forma expresa el empleo de armas nucleares, sí que admite factores medioambientales de peso. Uno de ellos son los daños a terceros que la Corte entendió en 1973 con el asunto de las experiencias nucleares francesas (new Zeland vs France). En este caso la Corte dicta dos órdenes por las que se impone a Francia medidas proviosonales de suspensión de sus experimentos ya que pueden lesionar los derechos del demandante.

Implícitamente la Corte mediante estas dos órdenes admite que los derechos de un Estado son lesionados cuando se expone a la caída de residuos radioactivos que aumentan con experiencias nucleares bélicas.

2 comentarios:

Jose Martinez dijo...

Un articulo increible, como a los que nos tienes acostumbrado.

Esperaré impaciente las continuaciones...

David Alonso dijo...

Gracias josé, y aún falta la tercera parte que es la que atañe al Derecho Internacional Humanitario y las contradicciones que hay entre éste y el medioambiental.