jueves, 18 de septiembre de 2008

Imperialismo ruso.


"La política exterior de la URSS es una mezcla entre las ansias expansionistas zaristas y el celo ideológico soviético" 
George Kennan, embajador de EE.UU. en la URSS tras la II Guerra Mundial.

Para analizar lo ocurrido en el caucaso desde esta humilde bitácora hay que aclarar ciertos conceptos. ¿Cuándo existe un país? En Derecho hay consenso en que un Estado existe por el principio de efectividad, es decir, existe un territorio con población permanente y una organización política que ejerce con plenitud y exclusividad el poder en todo el territorio y sobre toda la población. Si una organización política como esta existe es un Estado al margen del reconocimiento internacional.
El reconocimiento internacional solo tiene un carácter declarativo, es decir, solo se limita a plasmar una situación que ya existe de facto. Pero si algún otro Estado se apresura a reconocer una entidad como Estado estaría cometiendo un delito internacional al producirse ingerencia en los asuntos internos de un Estado como porhíbe el art 2 de la Carta de las Naciones Unidas y provocaría graves perjuicios a largo plazo como provocó para la UE y Yugoslavia la declaración prematura de reconocimiento de la independencia de Croacia por parte de Alemania.
Por tanto, podemos afirmar que las acciones llevadas a cabo por la Federación Rusa en el Caucaso son de una ilegalidad manifiesta, aunque la parálisis del Consejo de Seguridad ha impedido que saliese a la luz.
Pero veamos qué ha ocurrido paso a paso.
La Federación Rusa aprovechando la atención mediática a los Juagos Olímpicos y a que el mundo está sin presidente de Estados Unidos ha movido una pieza en el tablero del caucaso para restablecer el control que estaba perdiendo en la zona en favor de la OTAN, y para asegurarse la dependencia energética europea ganándose los recursos petrolíferos del Caucaso.
Pocas veces el mundo había sufrido una parálisis semejante debido a la existencia de un "pato cojo o lame duck" tan patente en el 1600 de la avenida Pennsylvania.
Moscú tendió una trampa al presidente de Georgia al movilizar a los elementos pro rusos de estas dos regiones a sabiendas que Georgia movilizaría sus efectivos y entraría en estas dos regiones, sabiendo que tenía el apoyo de Washington, pero erró, ya que el paraguas de Ashington no es suficientemente grande. Aprovechando la existencia de población rusa, Putin y Mevdeved retorcieron el art. 51 de la Carta aduciendo la legítima defensa colectiva y procedieron a la invasión de Georgia. Fueron más allá de una respuesta directa y proporcional como exige la Carta al bombardear y sitiar la misma capital de Georgia excediendo de todo punto la defensa de las dos regiones. 
Los intereses soviéticos no tardaron en salir a la luz cuando nunca se produjo el tan ansiado repliegue de tropas rusas a las fronteras, seguida del ilegal reconocimiento de Abzajia y Osetia como Estados independientes. 
Pero no hay que equivocarse, Abzajia y Osetia no existen, porque dependen de la fuerza de Moscú para controlar "su" territorio, no existe el principio de efectividad, es decir, ni Osetia ni Abzajia ejercen con plenitud ni con exclusividad todas las competencias, sino que son meros siervos de la URSS.
El siguiente paso ha sido enseñar los dientes a los Estados Unidos, enviando dos bombarderos nicleares supersónicos TU 160 a Venezuela a patrullar por el Caribe, zona de clara influencia estadounidense como una evidente respuesta a la cada vez más activa presencia de la OTAN en el mar Negro, zona soviética a todas luces, en donde también se encuentra un buque de guerra español, el Almirante Juan de Borbón.
Espero que llegue pronto enero de 2009 para que se produzca el relevo presidencia y volvamos a enjaular al gran perro rojo.

"El gran perro rojo está esccarbando en nuestro jardín y nosotros tenemos derecho a dispararle".
Curtis R. Le May. General en jefe del mando aéreo estratégico durante la Guerra Fría.

7 comentarios:

Oink¡¡¡ dijo...

Muy bien¡¡¡

Aunque opino que la cita de Kennan está fuera de lugar, no se acomoda a la nueva forma de ser rusa: no hay ansias expansionistas explícitas, sino más bien tanteo estratégico sobre el tablero; y no hay celo ideológico de ningún tipo, sino más bien oportunismo e improvisación sobre la marcha.

La Rusia de hoy es una enana, en todos los sentidos, en comparación con la soviética (menos en el nuclear, claro).

Aunque conviene no dejar que se crezca demasiado.

Mejor enjaular al gran perro rojo, que aunque sarnoso y demacrado, bien puede darnos algún disgustillo...

Un saludo¡¡¡

David Alonso dijo...

Me gusta la cita y si que creo que se ajusta, porque el celo ideológico sigue muy presente en la política exterior rusa. Que si el escudo antimisiles va contra nosotros, que si muchos barcos en el mar negro va contra nosotros, que si el gaseoducto España-Argelia va contra nosotros. Estamos hartos de oir a los rusos que todo el mundo está contra ellos. En cuanto a las ansias expansionistas, si la invasión armada de un Estado Soberano no es explícito ya me dirás qué lo es.

Oink¡¡¡ dijo...

¿Y tú crees que si la ansias expansionistas fueran "en serio", como lo fueron tras la IIGM, iban a marcharse tras unas negociaciones??? Esto es pura psicología del miedo, atemorización de malotes, que a la hora de la verdad no dan la talla. Es un farol, estrategia, un pulso, como te digo.

¿Y qué me dices de las excusas, pretextos o justificaciones rusas sobre lo que les llevó a realizar la invasión? ¿Las conoces? Porque también los rusos pusieron condiciones para volverse para su país, así que...algo pasó que motivó su acción que no nos cuentan los periódicos.

El celo ideológico soviético no estaba basado en la queja acomplejada y visctimista de que "nadie nos quiere y qué mal nos tratan" (NO te estoy citanto), como tú sugieres. Era bien más complejo. Y no era una ideología defensiva de autoprotección, sino más bien ofensiva y sin vacilación. Y bien poco que les importaba lo que fueran a pensar los demás países...


Kennan habla en un contexto bien diferente, que nada tienen que ver con la situación actual. Kennan no reconocería hoy en día a la Rusia que tanto le obsesionó y preocupó.

David Alonso dijo...

Ya, el contexto es distinto pero el expansionismo es real. Y yo no he visto que los rusos se retiren, es más siguen en Osetia, Abzajia y varios puertos que son plenamente Georgianos, solo se han retirado de las inmediaciones de la capital y el interior del país, pero siguen ocupando fronteras, regiones y puertos.
Lo que motivó a Rusia fueron las ansias atlantistas del presidente de georgia. Rusia está viendo que sus países satélites se están alineando con la OTAN como pasa con Ucrania y Georgia, de ahhí que contraataque en múltiples frentes y se meta en el caribe.
El gran perro rojo está escarbando en nuestro jardín y tenemos derecho a dispararle. "Curtis R. Le May"

Oink¡¡¡ dijo...

Qué agresivo, todo un neocon¡¡¡

Qué gran perro, si es un perrito sarnoso¡¡¡

Implícitamente, la OTAN (USA)reconoció su injerencia donde nadie le mandaba flirteando con quien no debía (igualito que en Bolivia).

No nos confundamos, que nuestro perro también está en el jardín del vecino meando los árboles....¡¡¡

Nadie debería dudar de que estamos ante una Guerra Fría Light Postmoderna (de momento...).

Menos mal que tenemos el Derecho Internacional¡¡¡ (broooma)

Al final todo el mundo hace lo que puede a costa del vecino..., supervivencia¡¡¡

Un saludo¡¡

Vitrubius Volante dijo...

Yo estoy de acuerdo con Oink en una cosa: el gran perro occidental lleva desde principios de los 90 escarbando (¡y mucho más!) en el area de influencia natural del enorme perro ruso, y es normal que el gobierno de ese país (autoritario y mafioso) se haya molestado. EE.UU. también protestaría (como ya lo está haciendo). Rusia puede ser un enano en muchos sentidos, pero no en el geográfico, económico, geoestratégico o militar. Y es que Rusia puede haber perdido su posición histórica mundial debido a las coyunturas de los últimos tres lustros, pero no hay que olvidar que es, por naturaleza, una potencia planetaria con la que habrá que contar en un futuro previsiblemente multipolar. Eso es lo que está pasando en el Cáucaso: Rusia ha vuelto para quedarse.

Oink¡¡¡ dijo...

También hay que tener en cuenta que los enanitos del jardín éx-soviético quieren ser transplantados, o que la propiedad en la que habitan cambie de jardinero, porque el suyo no les gusta y les da miedo....