lunes, 13 de octubre de 2008

El efecto Bradley


Desde el buque insignia de los demócratas pro Hillary quisiera hacer una breve consideración sobre algo que se ha dicho, pero no se ha tenido en cuenta demasiado en esta camapaña. El color de piel del candidato Barack Obama.

A pesar de que considero a Hillary la mejor de las candidatas posibles para la Casa Blanca, he de reconocer que apoyo la candidatura de Obama a la Casa Blanca, reconozco que es un buen político y reconozco que, a pesar de su inexperiencia, ha elegido a un magnífico vicepresidente.
Las encuestas dan un amplio margen -de hasta 10 puntos- al candidato demócrata por las razones que todos sabemos, la redicalización de la campaña de McCain y la amplísima negligencia de Sarah Palin que es un auténtico elefante en una cacharrería.
Pero hay que tener en cuenta dos puntos en cuanto a las encuestas. El primero es que la diferencia en las encuestas puede estar basado a que crece cada vez más en Estados que ya estaban decantados por Obama -Nueva York o California- mientras que en otros están muy igualados, aún así los números siguen beneficiando al candidadto demócrata en muchos Estados clave.
Otro punto es el temido efecto Bradley. Concido en la cultura política norteamericana como un fenómeno según el cual los candidatos afroamericanos -o los pertenecientes a otra minoría racial- suelen tener mejores resultados en las encuestas que en las urnas.
En 1982, el demócrata Tom Bradley y el republicano George Deukmejian competían por el cargo de gobernador de California. Las encuestas dieron como vencedor al primero durante toda la campaña electoral. Sin embargo, fue su rival republicano quien obtuvo el puesto, por una estrecha diferencia. La pugna entre Bradley y Deukmejian dejó para la historia una prueba interesante del comportamiento político americano: Tom Bradley era negro y George Deukmejian, blanco.
En 1989, en las elecciones para gobernador de Virginia, las encuestas daban a Douglas Wilder, candidato negro, una ventaja considerable -unos nueve puntos- sobre su opositor blanco, Marshall Coleman, pero el margen real de la victoria de Wilder fue mucho más estrecho, apenas medio punto.
Ese año, en la elección para alcalde de Nueva York, se comprobó este mismo comportamiento del electorado entre el candidato negro David Dinkins y Rudolph Guiliani. El primero ganó las elecciones, pero sólo por dos puntos frente a los dieciocho que le daban las encuestas de la semana anterior.
Este efecto ha sido comprobado en numerosas elecciones al Congreso o el Senado, así como en competiciones locales a Alcaldías o a Gobernador.

Hasta la víspera de las primarias de New Hampshire, analistas y comentaristas políticos coincidían en destacar que la estrategia de la senadora por Nueva York no había funcionado. ¿Que ha ocurrido? ¿Qué ha conseguido que los votantes de este Estado se hayan decantado por ella en lugar de por el carismático senador por Illinois? ¿Existirá el efecto Obama?

6 comentarios:

Oink¡¡¡ dijo...

Una cosa está clara.

Que Obama, que ganará las elecciones, pasará un mal rato en el recuento de votos, porque su victoria va a ser muy muy ajustada.

Un saludo¡¡

Paula dijo...

Hoy precisamente comentaban en el telediario que los colaboradores de Obama están saliendo a la calle a hacer campaña "voto por voto" a fin de acercarse a la gente y como medio para luchar contra el temido "efecto Bradley".

A ver en qué tal les va!
In They We Trust

yosoyhayek dijo...

Un análisis muy oportuno. Me temo que la cosa, a día de hoy, no pinta nada fácil para Obama. Aunque supongo que ganará, pero no con el margen que anuncian las encuestas. Mises tiene buenos cometarios sobre los procesos electorales y la imposible predicción.
Saludos!

Anonimus Prime dijo...

El "efecto Bradley" es la canción de cuna de todo proceso electoral USA desde que las minorías desebarcaron en política. En el caso de Obama, creo que la suma de peculiaridades y excepcionalidades lo convierte en un factor más, importante, pero no alcanzo a ver su repercusión final. Aunque parece obvio que si gana McCain, muchos ya tienen medio escrita la columna del día siguiente.

Felicidades por el blog y su tratamiento temático.

Jaume dijo...

Hablamos de este gran pais;
Estados Unidos se gasta un 16% del PIB en sanidad, calculándose que alcanzará el 20% en 10 años. Como contraste, España se gasta el 5,8% del PIB en sanidad pública, ofreciendo cobertura sanitaria completa a todos sus ciudadanos, y garantizando el derecho humano de tener acceso a los servicios sanitarios en tiempo de necesidad, un derecho no existente en aquel país.
Más de 100.000 personas mueren al año por no poder tener acceso a los servicios sanitarios por causas económicas.
La imposibilidad de pagar las facturas médicas es la primera causa de bancarrota de las familias estadounidenses.

votetheday.com dijo...

Is it possible, that Obama's lead could evaporate on election day because of Bradley-Wilder effect? Or nowadays Americans are significantly less reluctant to vote for an African-American? Vote here - http://www.votetheday.com/america/secret-racism-will-subvert-obamas-advantage-333