viernes, 16 de enero de 2009

Las flores del desierto.


En un comentario de una entrada anterior se me había sugerido escribir un artículo sobre la situación en Gaza, y la verdad es que me cuesta recoger el guante porque la situación es de una sinrazón tal que no me veo con capacidad para realizar análisis alguno. Así que lo que he decidido es hacer una serie de reflexiones personales y a ver los comentarios que se adhieren.

Me niego a hacer un análisis de todas y cada una de las confrontaciones árabes-israelíes, sería una pérdida de tiempo porque los motivos y objetivos de cada una son diferentes. Supongo que esta guerra se encuadra en el tipo del conflicto con el líbano de hace dos años. Supongo que Israel quiere descabezar a Hamás (y en parte lo ha conseguido) pero a un precio humano y de capital político desorbitado como en su día quiso descabezar a Hezbolá. Pero hay un hecho que no tiene en cuenta y es que los cobardes de Hamas residen en Siria escapando del horror de Gaza y animando a sus "compatriotas" cómodamente desde el exilio. La inutilidad de un alto el fuego se debe, a mi entender, al hecho de que la autoridad palestina no existe, existen multitudes de autoridades palestinas, por lo que una de ellas puede aceptar el alto el fuego bajo unas condiciones que otras facciones no aceptan y vuelta a empezar. Por tanto, ¿Con quién se debe firmar el Alto el fuego? Otra reflexión oportuna es el hecho de que no existen dos figuras claves en las relaciones internacionales. El mundo está sin Secretario General de la ONU y sin Presidente de Estados Unidos.
George Bush ha pasado unas doradas vacaciones desde el 2000 y poco ha hecho en lo que a la resolución del conflicto en Oriente Medio. Tan poco ha hecho en sus mandatos que ni siquiera ha enfermado de esa dolencia americana que padecen todos los presidentes salientes: resolver el conflicto en Oriente Medio. Simplemente el Presidente de Estados Unidos no existe.
En cuanto al Secretario General de la ONU, lo ocupa un inutil de tal calibre que mejor que no existiese. Un hombre de muy bajo perfil político e internacional que no interrumpió sus vacaciones cuando comenzó el conflicto entre Georgia y Rusia, un hombre que dio el beneplácito a la situación de Iraq y casi lo matan en un atentado cuando estaba alabando la seguridad en Bagdad. Un hombre que fue elegido inútil entre los inútiles para que Naciones Unidas no molestase a las grandes potencias.
A todo ello hay que sumarle la cita electoral que los israelíes tienen en febrero. Un tocado partido Kadima se presenta a las elecciones más débil sin Ariel Sharon y su nueva dirigente Zipi Livni tiene que mostrar que es tan fuerte y tiene tanta determinación como los halcones de su partido. Otra nueva Golda Meir y esta es la hora para demostrarlo, sin presidente de Estados Unidos y con un Inútil en la ONU, al que le destrozan su sede en Gaza y sigue lamiendo culos.

La situación es grave, no por Gaza en si mismo (que también), sino porque muestra la debilidad del sistema de seguridad colectiva, todo gracias a que el Presidente Bush decidió volar el sistema (ya débil de por sí) y pasarle por encima a la ONU.

1 comentario:

Paula dijo...

Y al final los que mueren como moscas son los habitantes de la franja de Gaza que, además, no tener qué llevarse a la boca ni medicamentos. Cierto es que buena culpa la tiene la posición radical de Hamás pero en esta ocasión Israel está dejando claro que el exterminio es una opción más que válida para sus intereses.
¿Defender a su población, de qué si se lucha en territorio palestino? Y además, ¿qué población? ¿gentuza como los colonos israelíes? Obviamente están riendose primero de Ban Ki Moon (lo del hospital de la ONU en su propia cara fue un escándalo) y después de los países occidentales todos. Es una vergüenza