sábado, 17 de enero de 2009

Señoras y señores: El Presidente de los Estados Unidos.


Hoy 20 de Enero toma posesión el flamante y nuevo presidente de Estados Unidos, la estrellita del márketing mediático Barack Hussein Obama, ayer ha habido un multitudinario concierto y hoy hablará desde el mismo sitio que Martin Luther King. Tras la llegada a Washington como lo hizo Lincoln es lo que le faltaba (salvo porque Lincoln lo hizo a escondidas a una ciudad claramente secesionista en ciernes de una guerra civil) al nuevo Presidente para hacer más teatro. Todo este teatro viene a evidenciar la complejidad que ha ido tomando el proceso de toma de posesión de los presidentes americanos. También evidencia la primacía del poder ejecutivo sobre los demás. Pero ¿Cómo se ha ido complicando esta ceremonia?

Hombres mucho mejores y más capaces que Hussein Obama dieron forma a una ceremonia que hoy es más circo que solmne. La primera de ellas sita en Washington fue la de Thomas Jefferson en 1801 y su discurso fue el primero en ser transcrito a los periódicos, así mismo fue el mismo Jefferson quien, en 1805, instauró la tradicional parada militar ante el Capitolio, claro que entonces se juraba dentro de la cámara.
En 1809 Dolly y James Madison instauraron el tradicional baile de toma de posesión, hasta seís que hay hoy en día. Pero los excesos tuvieron que cesar para la toma de posesión de 1813, debido a que fue la primera acaecida en tiempo de guerra, a poco de que los británicos tomasen la capital y quemasen la Casa Blanca (por entonces Executive Mansion). La tradición se modificó hasta parecerse cada vez más a la acual, con Andrew Jackson en 1829 la ceremonia se trasladó a la escalinata del Congreso de los Estados Unidos para que el populacho (que había alzado al fundador del Partido Demócrata) disfrutase del espectáculo, un alargado ceremonial que no lo fue nunca tanto como en 1841 donde William Henry Harrison dio el más largo discurso inagural de la historia desprovisto de guantes, abrigo o sombrero de copa bajo una ventisca de nieve que azotaba Washington DC, discurso que le costó la vida, ya que moriría un mes más tarde de pulmonía siendo el presidente más breve de los Estados Unidos.

La siguiente novedad se introdujo en 1925, en la toma de posesión del Presidente Calvin Coolidge al ser la primera retransmitida por radio y en 1949 la del Presidente Harry Truman la primera en ser emitida por TV, pero habría que esperar a la toma de posesión del Presidente Kennedy para verla en color y escuchar su famoso "no preguntes que puede hacer por ti tu país, sino que puedes hacer tú por tu país". En 1997 la tecnología dio un paso adelante con Bill Clinton, ya que fue la primera emitida por internet. El cine también se hizo eco de la toma de posesión Presidencial, William McKinley fue el primero en ser llevado a la pantalla de cine en 1897 y Herbert Hoover el primero en salir en un noticiario documental. Sería Franklin Roosevelt quien trasladaría la fecha de toma de posesión al actual 20 de Enero. Antes de él la fecha de posesión era en el mes de marzo para dar tiempo a que el colegio electoral se reuniese y eligiera al presidente, cosa que un país tan grande requería su tiempo. En la época de Roosevelt los avances en ferrocarril y la incipiente aviación permitieron que se trasladase a enero la toma de posesión y acortaron la farragosa y siempre problemática transición de cinco meses a tres.

Así la ceremonia fue tomando cuerpo hasta lo que es hoy en día, sin sombrero de copa el Presidente Kennedy fue el que dio el paso a la contemporaneidad más inmediata. Obama es muy aficionado a retorcer los símbolos por medio del marketing barato y ha hecho una toma de posesión a su imagen y semajanza, llena de oropel, veremos que es lo queda de ella en el futuro. Un Presidente que lleve con dignidad su cargo nunca debería comerciar con la grandeza como hace tan amenudo Barack Obama.


3 comentarios:

David Alonso dijo...

Aunque los jucios de valor y algunos datos son de cosecha propia, otra parte de los datos los he conseguido a través de la revista del Instituto Smithsonian al cual estoy suscrito. Muy aconsejable su página web.

Vitrubius Volante dijo...

Un artículo muy interesante, excepto por el "Lo que hay en Obama es lo contrario de lo que vemos" (o "Cómo juzgar un libro por su portada antes de que se haya escrito"), tan propio de ti y que ya todos hemos aprendido a ver con cariño. Pero, lo dicho: una entrada interesante (aunque escueta). ¡Nos vemous!

David Alonso dijo...

Soy un especialista en juzgar un libro por las tapas, pero tal y como actúa Obama, eso es lo que busca que se lejuzgue por sus tapas, por sus conciertos, discursos o slogans...