domingo, 1 de marzo de 2009

Un partido de 1789

Espero que por ser día de elecciones la Junta Electoral no me censure esta entrada porque de política se trata.
Hoy he ejercido mi derecho al voto y, aunque hubiera podido ser mejor, he votado agusto. Por una vez en mi corta vida como elector no he votado "útil" y he optado por las ideas. Es cierto que UPyD es un partido que tiene muchísmos lastres, demasiados para tratarse de un partido tan joven, pero es el único que parece haber vuelto a los orígenes en su pensamiento. A los orígenes de la democracia a lo Montesquieu, a los principios revolucionarios que sustentaron las revoluciones atlánticas y que permitieron dejar atrás el Antiguo Régimen. A los principios de 1789. Un buen amigo me decía que UPyD se trataba de un partido de ilustrados enciclopedistas franceses y no le falta razón.
No he perdido de vista que la política es algo más que ideales, es el arte de lo posible y siempre he votado por el arte de lo posible, pero en esta ocasión un voto de castigo se ha conjugado en mi caso con un voto ilustrado, por el de los grandes ideales que han convertido al Estado-Nación en el mejor instrumento de la política, y me refiero a la nación a la francesa, a la unión de ciudadanos libres e iguales y no a la noción alemana del término que entrañaba un pueblo, una tierra y un líder que encarnan los nacionalismos periféricos. Mientras que el camillero quin se queda con el concepto völkisch que heredó el NSDAP, yo me quedo con los principios que UPyD ha reclamado, la libertad, igualdad y fraternidad. Que todos los españoles son iguales en todo el territorio nacional.

No son revolucionarios, son unos copiones de la idea ilustrada de política, pero hay ideas que merecen ser copiadas, imitadas y resucitadas. Debemos de tenerlas siempre presentes en nuestro vocabulario democrático.
Espero que hayais votado agusto, yo desde luego me sigo emocionando como el primer día cuando voto, porque lo más importante no es el resultado, es el proceso en si mismo. Que haya elecciones ya es un éxito para todos.

1 comentario:

Marulov Kahn dijo...

Por supuesto. Por que votar es un deber del demócrata, y también es su deber hacerlo a gusto y convencido.

Una pena no haber conseguido un escaño, se quedaron en el 1´45% de votos creo recordar. Una auténtica putada hablando mal.

Por suerte lo lograron en Euskadi.