martes, 14 de abril de 2009

Editorial: Nos merecemos un PSOE mejor.


El otro día curioseando por el facebook encontré un grupo muy curioso. Ya se sabe que hay grupos para todos los gustos y colores, pero este me llamó la atención, era "Nos merecemos un psoe mejor" y la verdad es que sin llegarme a suscribir si que soy consciente que comparto la filosofía del grupo. Supongo que muchos detestarán al psoe por muchos motivos y más por los que lo citaré, pero como soy un socialdemócrata convencido, suscribo lo siguiente.

Cada partido tiene sus rémoras y más los partidos grandes. Muchos, la mayor parte mediocridades andantes, ven en política la forma de ganarse una vida que de otra forma estaría en el aire. Surgen con ínfulas de grandeza y egoísmo que empañan los pocos y válidos servidores públicos. Sería un error caer en generalizaciones del tipo "todos los políticos son iguales" porque sería una falsedad. No, no es cierto que todos los políticos sean iguales. Hay políticos buenos y malos en todos los partidos y, por desgracia, son un mal necesario para la sociedad.
Si buscamos la rémora del PP nos encontramos con un partido posfranquista con elementos dictatoriales y antidemocráticos que ponen los pelos de punta como Mayor Oreja que piensa poco menos que con Franco vivíamos mejor. Pero como no soy ni militante ni simpatizante del PP allá se las compongan, aunque sería bueno para el Estado un PP bueno y solvente.
La rémora del PSOE y por la que realmente siento entre lástima y asco es el grupo de la izquierda guay o flowepower. Es ese grupo de políticos que entienden la izquierda y la socialdemocracia como la emulación de las políticas ilusorias e inútiles de café para todos en el interior y flores en el pelo en el exterior, suponen un peligro para las estructuras internas y para las relaciones externas. Ahora el PSOE está en manos del flowepower con Zapatero al frente, pero no es el único, porque le siguen una serie de individuos que dan pena: la ministra de igualdad y su ministerio vacío de contenido, la de Defensa, el de fomento y la secretaria de organización son solo ejemplos de este obrar. Creer que la discriminación positiva es buena es caer en falacias. No, la discriminación nunca es positiva al igual que no hablamos de genocidio benigno o paliza cariñosa. Son términos que se excluyen y porque estemos hartos de oirlo no deja de ser malo. La sentencia del Constitucional que admite la desigualdad manifiesta de hombres y mujeres ante un mismo delito no es bueno, imaginemos que en lugar de sexo legislamos según el color de piel... y tantas otras felonías con las que la izquierda guay nos hace comulgar.
Siento nostalgia de un psoe con gente con sentido de Estado, con gente como Enrique Barón, Solbes, Felipe González, Alfonso Guerra, Solchaga, Fernández Ordoñez, Marín, Maravall y tantos más.
No, señores guays, defender los intereses de España no es facha, ni deja de ser guay, es necesario y para eso está el Gobierno, poner en peligro el sistema de financiación del Estado para proyectos personales y guays no es bueno, es malísimo porque la gente no vive del ministerio de igualdad ni de la alianza de civilizaciones. ¿Quién se cree que es para enunciar una política así Presidente?¿Harry Truman?. Cambiar temarios de estudios para estudiar cosas guays en lugar de reales no es bueno, es una irresponsabilidad.
Porque gobernar no es guay es una responsabilidad para con el Pueblo, y más siendo de izquierdas, porque la derecha conservadora tiene el papel facil ya que solo ha de conservar lo adquirido, pero la izquierda tiene el enorme reto de avanzar en la consecución de mayor bienestar social e igualdad (propiciar una sociedad igualitaria, no hacer proselitismo) y hacerlo con responsabilidad y seriedad sin poner en peligro el edificio del Estado. Todo un reto que el actual psoeguay no se toma en serio.

Como socialdemócrata me da más asco que a los del PP ver a un inútil iletrado como José Blanco ocupando un cargo que antes ocupó Alfonso Guerra, a una vicepresidenta portavoz que no sabe ni coordinar el gabinete ni hablar. Estoy francamente decepcionado con el psoeguay que hay. Mientras tanto me he de contentar con el Partido Socialista Europeo que es donde han ido a parar los buenos socialdemócratas españoles como Barón, Solbes, González o Borrell. Votaré psoe en las europeas, porque es votar europeismo y votar por los únicos con sentido de Estado que se ven en el psoe, no por los sociatas guays. El mayor bien que podría hacer Zapatero en la campaña de las europeas es no hacer nada para evitar que se relacione el Partido Socialista Europeo con la pandilla de incompetentes que dirige como Presidente del Gobierno.

jueves, 9 de abril de 2009

Editorial: Un funcionario ejemplar.



He leido las críticas de los principales diarios españoles respecto a la remodelación ministerial y como todos haré un análisis personal del cambio.
Principalmente no me ha gustado mucho el cambio de ministros, creo que ha sido sustancialmente a peor, pero decir que este gobierno no tiene ni un año y que, por tanto, es un fracaso como dice el PP es faltar a la verdad. Ya que el gobierno tiene dos años como mínimo porque no hubo cambio de carteras. Tras las elecciones todos los ministros conservaron su cartera y se aumentó con la estupidez de igualdad de Aida Bibiano. Por tanto el PP erra en su primer análisis. Pero creo que los cambios son en global malos y que, como dice el PP, es un gobierno peor que el anterior.
Al frente de Sanidad sale Bernat Soria, un ministro del ramo de la investigación sanitaria que, al depender ahora de las taifas autonómicas, poco tenía que hacer, pero por lo menos sintonizaba con el cuerpo funcionarial de su ministerio. Su reemplazo, una experta en Asuntos Exteriores, es Trinidad Jiménez.
En Fomento, el ministerio inversor por excelencia, sale Magdalena Álvarez que con todos sus fallos, que fueron muchos, era ingeniera de caminos, canales y puertos. A cambio el Presidente Zapatero pone a José Blanco, un bedel de instituto que no tiene estudios superiores de ninguna clase y que se presentó dos veces a la alcaldía de Palas de Rey por el PP. Si para los cargos técnicos altos hace falta tener titulación superior, qué menos que para un ministerio.
Cultura, que debería desparecer como ministerio para integrarse en Educación sale Molina para poner a una del cine... no me extraña porque la cosa es de ciencia ficción, espero que no sea como el cine español y termine enseñandolo todo.
En Educación tuvo lugar el que, a mi parecer, es el mejor cambio ministerial. Sale la nefasta Cabrera y sus ideas de bombero, tales como que los alumnos de 1ºbach con cinco asignaturas suspensas puedan coger asignaturas de 2º más las que le quedaron las de 1º, eso junto a la reducción de horas en materias clave para asignaturas que no valen de nada le dan a la ministra el apelativo de la incompetente. No me extraña que llorase al salir, cualquier profesor de bien también lloraría, pero de alegría. Y entra el Rector de la Autónoma de Madrid, Ángel Gabilondo que parece tener un perfil mayor en Educación.
Un camnio de cinco ministro cuando debería ser de tres ministros, porque deberían desaparecer Cultura en pro de Educación, Vivienda en pro de Fomento e Igualdad debería desaparecer, como mucho pasar a Asuntos sociales como una dirección general en Trabajo y nada más. Tres ministerios menos con el ahorro subsiguiente.
Por fin, el maestro Pedro Solbes, iniciador de la recuperación económica de los 90 se ha enfrentado a la peor de las situaciones posibles, hacer su labor en un gobierno en el que su presidente le puso las mayores trabas, en donde su presidente sale con las ideas más peregrinas sin consultar su viabilidad económica y donde tuvo que tapar todos sus errores y carencias sin parecer que pone en tela de juicio su autoridad o capacidad.
Para él hago esta entrada, para el abnegado funcionario que ha pasado toda una vida al servicio de la Hacienda Pública y del Estado. Pocos como él conocen el funcionamiento de la Hacienda del Estado y él es el más capacitado hoy por hoy para el cargo dentro del PSOE. Él representa mi voto. Debe ser un funcionario el que ocupe este puesto y no un empresario que solo sabe amasar dinero. El funcionario que no vela por su propio bien, sino por el de su país. Le creo cuando dice que tomó las medidas que creyó mejores para el bienestar del país.
Porque no hay mayor honor y privilegio que servir al Estado, Hms Pinafore siente la retirada del economista, funcionario y Ministro de Economía y Hacienda Pública.