domingo, 26 de julio de 2009

Excepciones a las inmunidades jurisdiccionales de los Estados.


La asistencia a la presente edición de los cursos de Derecho internacional de Vitoria ha hecho que ojee las actas de ediciones anteriores para refrescar parcelas y temas que tenía olvidado, o que simplemente me parecen dignas de mención. Tal es el caso mencionado por el profesor Carlos Espósito Massicci de la Universidad Complutense de Madrid a cerca de las posibles excepciones que se puedan dar a la inmunidad jurisdiccional de los Estados.

En el Derecho Internacional Clásico ninguna excepción era posible a la inmunidad jurisdiccional de los Estados que emanaba del principio "per in paren non habet imperium", pero la rápida tranformación del Derecho Internacional tras la II Guerra Mundial ha llevado a matizarse la inmunidad jurisdiccional de los estados, si bien la doctrina ya reconoce la diferenciación entre los actos del estado Iure Imperium y los actos Iure Gestionis, habría que preguntarse si es posible la excepción de la inmunidad jurisdiccional de los estados por violaciones graves de los Derechos Humanos (DDHH). El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) dio la razón a un kuwaití frente al Reino Unido que había esgrimido la Inmunidad de Jurisdicción del Estado para ampararse de delitos contra los DDHH. Con todo, la jurisprudencia no avala la práctica ni la opinio iuris que hagan que cristaliza una costumbre internacional que haga a los DDHH como exepción de la Inmunidad Jurisdiccional del Estado, así como tampoco ha sido recogido en los ordenamiento jurídicos internos de los Estados.
A pesar de que la práctica no lo recoge, la doctrina ha mostrado cierta tendencia a reconocer excepciones en el reconocimiento de inmunidad de jurisdicción de los estados, como así demuestra el proyecto de convención de las Naciones Unidas sobre inmunidades jurisdiccionales de los Estados, cuando las violaciones del derecho internacional afecten a DDHH reconocidos como principios del Ius Cogens.
La doctrina reconoce al menos ciertos actos contrarios al Derecho Internacional que no fueron amparados por la Inmunidad de Jurisdicción.

En el mismo sentido ha aparecido la teoría de la ponderación de Bienes, en un intento de conjugar la protección de los DDHH y la Inmunidad Jurisdiccional de los Estados. De manera que la excepción a la inmunidad jurisdiccional vendría siendo la violación del derecho a la vida y a la integridad física del individuo por acción u omisión, al suponer una violación grave del Derecho Internacional en asuntos que han entrado dentro de las normas Imperativas del Derecho Internacional General o Ius Cogens cuando no hayan concurrido en período de conflicto armado. Siempre y cuando el Estado agresor no haya entrado en un mecanismo de solución de controversias.
El defecto de tal propuesta es la excesiva individualización de la reparación, lo que hace muy difícil que se de una posible reparación a las víctimas.

Otros han mostrado la renuncia implícita a la Inmunidad de Jurisdicción por parte del Estado. Un Estado puede autoexcluirse de utilizar la inmunidad jurisdiccional ante una causa si así lo declara. Pero la jurisprudencia exige que la exclusión de la inmunidad jurisdiccional sea por escrito. No obstante, algunos autores han hecho una interpretación evolutiva de la renuncia implícita si se trata de la violación de una imperativa del Derecho Internacional. El caso de Pritcz vs Alemania en una reclamación de daños por el nazismo realizada en el Tribunal de Apelación de Estados Unidos, donde la sentencia ha valorado la existencia de una renuncia implícita a la Inmunidad de Jurisdicción debido a que las normas violadas por el III Reich se trataban de principios del Ius Cogens como eran el genocidio y la esclavitud.
Pero la teoría del reconocimiento implícito es de escasa viabilidad. Sería más lógico que prosperase de manera independiente el valor superior normativo que tienen los principios de Ius Cogens sobre la Inmunidad Jurisdiccional de los Estados.

Otro mecanismo a tener en cuenta es el de las contramedidas, acciones destinadas a instar el cumplimiento de las obligaciones internacionales. Exigen del incumplimiento anterior del Derecho Internacional de otro estado, por tanto, ¿Podría justificarse una contramedida justificada en Derecho Internacional consistente en la exclusión de la inmunidad jurisdiccional de un Estado por parte del Estado del foro como reacción a un hecho ilícito anterior consistente en la violación grave de normas del Ius Cogens?
Es inaceptable desde el punto de vista sustantivo ya que implica reconocer como norma que el incumplimiento grave de las normas del Ius Cogens supone una excepción a reconocer la inmunidad jurisdiccional del Estado y ello supone un problema enorme de prueba jurídica y de prueba de la cristalización de una práctica muy vaga e inconsitente.

Un factor a tener en cuenta y que hemos vislumbrado a lo largo de las posibles soluciones expuestas es la Teoría de la Jerarquía Normativa. La Convención de Viena de 1969 de Derecho de los Tratados sitúa las normas imperativas de Derecho Internacional o Ius Cogens en la cúspide normativa al no admitir acuerdo en contrario (art 53). Se analiza la posibilidad de que las normas del Ius Cogens desplacen a la inmunidad de jurisdicción del Estado. Pero las prácticas nacionales han sido renuentes a admitir la excepción de los DDHH para la inmunidad de jurisdicción con base al Ius Cogens.
Se da pues, un enfrentamiento entre la norma de la inmunidad de jurisdicción y los principios generalmente aceptados como Derecho.
En los casos Ferrini y prefectura Voiotia, diversos jueces han proclamado que en la violación de normas derivadas del Ius Cogens el Estado acusado de violarlas no puede invocar normas jerárquicamente inferiores para eludir las consecuencias de la ilegalidad de sus actos.
Las objeciones al presente uso tiene una doble cara. La primera es que opera bajo la creencia que la inmunidad jurisdiccional es un privilegio que otorga el Estado del foro, cuando en realidad se trata de una verdadera norma de Derecho Internacional. Si fuera un mero privilegio podría denergarse sin más y sin una argumentación que se ajustase a Derecho.
Otra objeción es que el Derecho Internacional no admite distinción entre normas primarias y secundarias.

Pese a todo si se observa una tendencia a romper la inmunidad jurisdiccional de los estados en caso de violaciones graves de normas del Ius Cogens. El bilateralismo estatalista que impera deberá ajustarse a la situación de creciente mundialización.

5 comentarios:

David Alonso dijo...

El profesor Carlos Espósito Massicci ha citado la necesidad de la creación de una Corte Internacional de los DDHH en pro de una sociedad internacional más justa y mejor articulada. No es un imposible ya que se han dado pasos importantes en las reparaciones, tales como la creación de la CPI y el Convenio de Washington de 1965 de solución de controversias entre Estados e individuos, hechos que incentivan a los estados a involucrarse en la reparación de la violación de los DDHH.
Uno podría pensar que el foro natural de reclamación es el Estado donde se ha cometido la infracción, pero en muchos casos no existe la garantía de un juicio justo. Otros podrían pensar que la CIJ ya está para eso, pero según el art. 34 de su estatuto, solo los Estados podrán ser parte ante la Corte, por lo que se hace necesario un foro donde la reclamación de reparaciones por violación de DDHH sea posible por los particulares.

José Martínez dijo...

Joder, que buen artículo.

Si no supiera que lo has escrito tu, se o atribuiría a algun internacionalista consumado.

Quizás sea denso para los legos en derecho, pero como futuro "ius internacionalista" me ha encantado el analisis de un tema, ademas, tan complejo...

David Alonso dijo...

Gracias, sobretodo por la flipada de Ius internacionalista. El tema me pareció muy interesante, las reflexiones realizadas en las actas eran muy densas e intenté ponerlas un poco más inteligibles y ordenadas para que no pareciera una conferencia.

Anónimo dijo...

Todo lo que he leído del Dr. Carlos Espósito Massicci, es de una excelencia superlativa.
Creo que es un internacionalista avesado, Tanto en Malasia, como Las Naciones Unidas, Inglaterra y muchos países del mundo, lo tienen considerado como tal. No me admira este artículo, es uno mas de sus buenos trabajos.
16 de diciembre-

David Alonso dijo...

A mi me ha gustado mucho su trabajo en este tema porque parece tabú en los ámbitos intergubernamentales el tratar una reducción en la inmunidad de jurisdicción de los Estados.