domingo, 25 de octubre de 2009

Europa, un sueño exportable.


La Organización Internacional más exitosa de la historia, la Unión Europea, ha creado su servicio de acción exterior. Supone un paso más en el increible proceso de construcción europea. Un proceso que comenzó con el plan Marshall y con la CECA, que ha ido, poco a poco incorporando ámbitos de decisión a las instituciones comunitarias. Un gran avance que comenzó con el carbón y el acero se extiende a la pesca, el consumo y un largo etc hasta llegar al apasionante logro de poner en común países tan distintos con historias en muchos casos enfrentadas para la creación de una moneda única, la moneda que va camino de convertirse en un referente para el comercio mundial. Una moneda que engloba a las 4 de las 7 mayores economías del planeta y a un potencial humano incomparable en el mundo.
Hoy, tras muchos escollos propiciados por los países euromierdas del este, se da luz verde a la entrada en vigor del Tratado de Lisboa y con él la aparición del superministro de exteriores y del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) que contrará con 130 oficinas repartidas por todo el mundo y que emplea a los mejores funcinarios diplomáticos y consulares, repartiendo el mundo en áreas especializadas, de manera que Inglaterra se responsabilice de los países de habla inglesa; España de Iberoamérica; Francia del norte de África y Oriente Medio y Alemania de Rusia y Europa del este. En la creación del SEAE se enfrentaron, como en el resto de las áreas comunitarias, una concepción mininalista capitaneada por Reino Unido que deseaba que el SEAE cumpliese solo funciones diplomáticas; frente a la concepción continental de Francia, Alemania, España e Italia que desean que el SEAE se encargue de tareas consulares y de cooperación.
La presidencia sueca de la UE ha preferido pasar la patata caliente de la entrada en vigor del Tratado a la presidencia española, depués de haber tenido que lidiar con la gentuza política del este que ha ignorado todas las llamadas del primer ministro sueco en su afán de torpedear la entrada en vigor del Tratado de Lisboa.
Es una vergüenza que sean los recién llegados que están vaciando las arcas comunitarias los que pongan en tela de juicio y suspenso el proceso de construcción europea por el que muchos más y mejores que ellos se han jugado sus carreras.

En solo 50 años hemos pasado de ser un ejemplo a evitar para la humanidad con dos guerras mundiales, genocidios, colonialismo y expansión a ser un ejemplo a seguir. La Contrucción de la UE no solo ha supuesto comercio y beneficios económicos, sino que ha garantizado el mayor período de paz conocido en el continente desde la Pax Romana. Tenemos como europeos la responsabilidad de perpetuar este gran legado, defendiéndolo si hace falta de los recien llegados euroescépticos que, desde dentro, como un cancer, dinamitan la creación del sueño europeo para arrastrar a Europa a la pesadilla de conflictos en el este que llevaron, hace 70 años, a que la civilizaicón europea volase por los aires. No podemos consentirlos, como europeos no podemos hacer otra cosa que luchar por el sueño de Europa.

2 comentarios:

Miércoles dijo...

¿E Irlanda? Irlanda fue también de las que anduvo toando narices con el tratado de Lisboa y no está en el Este.

David Alonso dijo...

Bueno, pero Irlanda salió por referendun, y la verdad es que el gobierno no se le puede acusar de obstruccionista, si tal de chapucero, pero no es obstruccionista como los otros.