miércoles, 22 de septiembre de 2010

Editorial: El problema de la socialdemocracia.

La socialdemocracia ha dado un nuevo paso atrás en uno de sus feudos tradicionales: Suecia. Esto ha hecho que la prensa reflexione sobre el retroceso de la socialdemocracia europea desde el 2000. Y digo la prensa, porque no ha despertado el debate interno que debería en el seno de la socialdemocracia. Pero supongo que la falta de crítica interna es lo que une a todos los partidos de occidente, los políticos están tan acostumbrados a criticar a la oposición que creen que abrir un debate interno supondrá una autodestrucción. Y tal vez sea la autodestrucción de algunos políticos pero beneficiaría al partido, a las ideas y a los votantes que es para lo que se supone existen los partidos.
Una organización responsable lo primero que haría ante el retroceso en Suecia sería convocar una internacional socialdemócrata de urgencia para abordar los problemas, crear un plan y fijar objetivos a conseguir. Pero no, muchos se lamen las heridas pensando que el Partido Socialdemócrata de Suecia, el otrora poderoso partido de Olof Palme, sigue siendo el partido más votado en Suecia y que solo ha ganado la aritmética parlamentaria...basura. 
Lo primero que los partidos socialdemócratas deberían hacer es identificar el problema. No resulta muy útil para un partido que pierde las elecciones echarle la culpa al electorado y a la falta de interés, ya que los votantes de los vencedores si han mostrado interés en darle su apoyo. Tampoco resulta útil pensar que tus ideas son caducas porque la única solución sería disolver el partido y dedicarse a otra cosa y eso resultaría desastroso para el común de los políticos que no sabe hacer nada más...por cierto los comunistas deberían empezar a pensar en esta opción. Así que, ¿Cuál es el problema de la socialdemocracia? Pues sino es el electorado, pueden ser los políticos o las ideas. 
Claro, un político nunca piensa que ÉL es el problema por lo que hay que cambiar las ideas y aquí es donde, según mi opinión, terminan de hundir más al partido. 
Identificando las ideas de la socialdemocracia vemos que sus principales pilares son: la redistribución equitativa de la riqueza a través de un sistema impositivo más justo basado en impuestos directos que tasan lo que uno tienen y no en indirectos que tasan lo que uno necesita. Un sistema público, bien equipado e igualitario de Sanidad, Educación y pensiones. Una serie de servicios que la empresa privada no ofrece por ser deficitario tales como el servicio postal universal o el cuidado de ancianos en zonas empobrecidas y un larguísimo etc. 
¿Son estas ideas caducas? en mi opinión no lo son, tampoco en opinión de muchos europeos que han declarado que las señas de identidad de la sociedad europea son los modelos públicos de sanidad y educación. No olvidemos que hasta la derecha británica ganó las elecciones diciendo que no iba a tocar el sistema nacional de salud o que Sarkozy en Francia ha puesto en marcha un plan para invertir 3000 millones de euros en la universidad pública en los próximos diez años para colocarla a la altura de la élite. Recordemos que los trabajadores se oponen al más mínimo recorte en sus derechos sociales y que hace poco han paralizado Francia ante el anuncio del aumento de la edad de jubilación. 
Por tanto, sino podemos culpar al electorado, y las ideas de la socialdemocracia gozan de aceptación hay que mirar a los políticos y a los partidos. Solo los políticos y los partidos socialdemócratas son los culpables de su debacle electoral. Pero los políticos no lo ven así, no pueden porque se quedarían sin trabajo y buscan la responsabilidad en las ideas. Los políticos de los partidos socialdemócratas europeos intentan reinventar sus ideas de cara al electorado creando programas absurdos que basan ideas de otros partidos ¿progresistas? tales como los ecologistas y los anti para hacerse con electorado que nunca les votará (como los antisistema, los verdes, los antitaurinos, antitabaco, anti anti), descuidando a su electorado tradicional, creando desafección y haciendo que se queden en casa el día de las elecciones porque ya no reconocen sus ideas en el partido socialdemócrata de turno. Para ello presentan a los políticos más cosméticos que encuentran pensando que la gauche se va a echar a la calle a votarles en masa.  Políticos sin ninguna trayectoria vital, más huecos que una cerbatana y que solo han medrado dentro de un partido a la deriva. Son las Bibianas Aidos del mundo, las Leires Pajines de los aparatos las que reinventan las ideas de la socialdemocracia yendo a África a hacerse fotos con palestinas o tras una pancarta que solo sale en la página 20 de los diarios. Pero los partidos no se dan cuenta que las Bibianas y Leires están dejando huérfanos a millones de votantes en Europa. A votantes que le importa que la escuela de su hijo tenga buen nivel y no sea conflictiva, que su hospital esté bien dotado, que la universidad garantice un buen nivel a la hora de integrarse en el mercado laboral y que lucha porque no se abuse de ese aparato social. 

La derecha, mucho más pragmática que esta divine gauche ha sabido captar el voto de las clases medias. En Suecia por ejemplo se ha valido de la inutilidad de la candidata socialdemócrata que no ha sabido defender las excelencias de su sistema y ha recogido los réditos electorales de un sistema que favorece los aprovechados. La Socialdemocracia debe velar porque el sistema no se sature y se vicie con malos hábitos, pero como esa vigilancia no es de color de rosa y puede resultar impopular pues prefieren desatender el buque insignia de su identidad para tomar otras causas que poco importan a su electorado y correr hacia la debacle electoral. Pero claro, es mucho más fácil perder elecciones y echar la culpa al electorado o intentar reinventar ideas que mirar lo que se ha hecho mal. 
La socialdemocracia no está muerta. Es más cuando llega un líder pragmático que sabe lo que no debe descuidar arrasa. Tenemos el ejemplo de Tony Blair, de Felipe González, de Olof Palme, de Helmut Schmidt, de Françoise Mitterrand, de Jacques Delors y un largo etcétera que saben que la socialdemocracia es cuidar de los servicios sociales de tu país lo mejor posible porque el pueblo lo merece y no hacerse una foto con las causas más peregrinas que el día de las elecciones importa un carajo, una foto que a los socialdemócratas nos sale muy, muy cara. 

17 comentarios:

Laura dijo...

Totalmente de acuerdo!

Viriato dijo...

Es un artículo brillante y enormemente iluminador, David. Estoy de acuerdo en todo lo que dices, salvo quizás en dos cosas.

Primero, en lo último: esa nómina de próceres que consideras el non plus ultra de la socialdemocracia. Sus victorias electorales (en algunos casos, repetidas) merecerían un análisis un poco más riguroso que el considerar que su atractivo electoral definitivo era una apuesta exclusiva por el servicio público de calidad. Para empezar, no habría que olvidar la época en que obraron.

Lo que nos lleva a lo segundo: que si bien es cierto que la mayoría de los europeos preferimos nuestro modelo mixto, también es cierto que la mayoría también es moralmente conservadora. En este sentido, un partido conservador con preocupación por lo social (que los hay, porque es algo que está en la raíz paternalista y cristiana del conservadurismo) y un partido socialdemócrata con cierta mano dura y sin demasiadas concesiones a la nueva izquierda son en la práctica idénticos, y sólo se diferencian en el discurso y la mentalidad. En Europa gana siempre el que se pone en el centro, porque es donde la manta cubre más votos: el Estado de bienestar conservador.

La socialdemocracia está retrocediendo por lo que tú dices, pero tal vez no tenga nada sustancial que ofrecer al modelo que ningún europeo criticaría. (No digo que sea el caso, porque realmente hay muchos países en los que la derecha quiere y dice querer recortar el modelo. Sólo dejo caer la hipótesis.)

Viriato dijo...

Me acaba de venir a la cabeza los mejores momentos de la CDU de la señora Merkel...

Alejandro dijo...

Felipe González?O considero persoalmente responsable dos oito anos de Aznarato que sufrimos ;e dos 16 de Fraga Iribarne.Filesa,Gal,Beautifull people,entrada na OTAN minaron a socialdemocracia na España;Por outro lado ZP comezou ben pero o reventón da burbulla inmobiliaria e a crise internacional estouparonlle na cara e vai ser a suba da idade de xubilación a guerra do afganistán e as duras medidas economicas o que o apeen da Moncloa

David Alonso dijo...

La OTAN era condición necesaria por aquel entonces para entrar en la UE. Entre Gonzalez y ZP me quedo con Gonzalez. Y más bien España iba pese a Zapatero.

Alejandro dijo...

Ben é certo que algunha ministra é "pijotera" demais pero que lle queres prefiro as bibianas e as Leires as irmás Palacio ou a botella que lle bota hoxe a culpa da suciedade en Madrid os Sen teito

David Alonso dijo...

Yo es que creo que nos merecemos un buen gabinete y este es el peor de la democracia. Al fin y al cabo Botella no fue ministra nunca. Si voto una opción política es para que sean mejores y no solo menos malo. Y no es una ministra, son muchos incompetentes, la de igualdad, cultura, vivienda, industria, justicia, la vicepresidenta, chaves... son demasiados. Son mediocridades galopantes.

Alejandro dijo...

Só foi "primeira dama" ademais de Concelleira por Madrid.Que a xeración de FG quedara no camiño é culpa deles non de ZP ou cres que a "Brunete mediática" non ía sacar carnaza dos ministros de FG

David Alonso dijo...

Eso no es cierto. Zapatero no iba a consentir que nadie de la vieja guardia le hicera sombra. La prensa de derechas no tuvo nada que ver. Si le dan más caña al actual gabinete que a cualquiera de González. Antes los ministros eran número uno de una opoción, ahora son la delegada del flamenco en Cadiz. Mediocridades galopantes.

Alejandro dijo...

Eu lembro un acoso a Borrell e Almunia moi forte e lembro que Según Pedro J.O PSOE debía elexir a un militante de base como secretario Xeral.E cando saíu ZP gañandolle as eleccións a un endiosado Rajoy abriuse a veda.Incluida a falacia dereitista do peor "goberno da democracia","Felipe foi mellor presidente"(esto último dito polo meu tío máis facha que Franco se non fose que nos 90 o puña a pan pedir)"Vaise vender Navarra" e un longo etc.

David Alonso dijo...

Ya bueno, pero todo eso no quita que Felipe fue mejor presidente. A Zapatero el cargo de Presidente del Gobierno le queda muy grande. No sé a los demás, no me importa y no es el objeto de mi artículo, solo digo que Zapatero no sé si llega a subdirector general.

Miércoles dijo...

Además de lo que dices creo que hay otro problema de fondo: de tanto mirar a EE.UU. se nos han pegado algunas ideas, como la de que el partido que gana es el que pone más dinero en la campaña electoral.

Ser de izquierdas puede ser muy popular con el electorado, pero de nada sirve si nadie sabe que existes. Por otro lado, quienes tienen el dinero para financiar una campaña de éxito son la banca y las multinacionales, que en ocasiones además tienen influencia en la prensa. Esta gente quiere una política que les favorezca, osea, conservadora. Así, si quieres ganar con in partido de izdas tienes que llevar una política centrista, aderezada con alguna pizca de idealismo antisistema para aparentar.

Lo que digo no funciona solo a nivel de partido. ¿Qué puede hacer un presidente socialista cuando deja el puesto? Con un curriculum como el de Zapatero, en la España de hoy no te dan trabajo ni de becario, pero si cuando está en el poder hace leyes que favorezcan a algunos empresarios agradecidos... entonces siempre tendrá su "colchoncito" cuando se vaya.

Alejandro dijo...

Ademais teras que ter en conta que FG controla o PSOE dende o 73.Zp non tivo nove anos para coller "Taboas políticas"

Iago dijo...

Como es habitual, concuerdo prácticamente punto por punto con todo lo que dices. Con el agravante en España (no sé si también en el resto de Europa), que el político izquierdista en general es presa de un tremendo narcisismo, de la presunta superioridad moral que otorga el decirse "de izquierdas" y que le hace merecedor de ganar las elecciones, independiente de su pobre nivel de formación en todos los aspectos.

Otra cosa curiosísima de nuestro país es que, además, la socialdemocracia no sabe ni siquiera promocionarse a sí misma. En la última encuesta del CIS que leí, hace pocos meses, creo que el porcentaje de españoles que se definía a sí mismo como "socialdemócrata" andaba en torno al 6%. Eso es simple falta de pedagogía política. Muchos de los que creen ser de izquierda o centro, son en realidad socialdemócratas.

Iago dijo...

No me considero un felipista de pro, pero creo que no hay color entre el gabinete actual y los de Felipe. No sólo tenía un nivel de formación y una capacidad intelectual claramente mejor, así como su gabinete (probable la suma de cociente intelectual de sus gabinetes duplica al actual), sino que además no tenía ese perfil dictatorial.

Mucho talante y mucha historia, pero manda más que el presidente de una república presidencialista tipo estadounidense o francés: el ordena sin discusión, y sus ministros llevan a cabo sus órdenes, estén o no de acuerdo. Si fuera un genio sería aceptable, pero es un hombre con una paupérrima formación que controla todos los ministerios a la vez.

David Alonso dijo...

Yo viendo los dos primeros ministros socialistas (porque eso es lo que son, que no se les suba el presidencialismo a la cabeza) es evidente que me considero felipista. Antes lo era, pero ahora lo soy bastante más. Es como comparar El País con Público, con razón el Psoe es de PRISA y Zapatero de Mediaocre, perdón mediapro.

Iago dijo...

Excelente referencia, la de Prisa y mediapro.