lunes, 15 de noviembre de 2010

El milagro irlandés.

Los milagros tres y en Fátima. Y como no podía ser de otra forma también se cumple en economía. El llamado milagro irlandés se ha mostrado, una vez más, como una muestra de economía de casino. Nos han vendido durante décadas que Irlanda basaba su crecimiento económico en la inversión i+d+i, algo difícilmente comprobable. Pero ahora que el Anglo Irish Bank ha caído y su rescate ha elevado el déficit público irlandés hasta el 32% -recordemos que Grecia fue recatada con el 13%- la verdad ha salido a la luz. No hubo un solo céntimo invertido en infraestructuras o economía productiva. El montante de los fondos comunitarios sufragaba los bajos impuestos empresariales que tenía Irlanda. 
El país de los duendes estaba manteniendo un dumping fiscal a costa de los presupuestos comunitarios. Mientras que la media de los impuestos de sociedades y demás gravámenes a las empresas de la eurozona estaba en torno al 30%, los irlandeses se permitían el lujo de bajarlos hasta el 9% ó 10% y suplía con los presupuestos comunitarios esta falta de ingresos. Es así como en período de bonanza la pícara Irlanda atraía empresas y capitales. Hay que decir que esta estrategia ya había sido denunciada por Londres, principal perjudicado de la fuga de capitales, sobretodo en el 2008 cuando la City se vino abajo.
Ahora que la prima de riesgo de los fondos soberanos irlandeses está subiendo como la espuma e Irlanda es incapaz de colocar deuda con un interés por debajo del 10% se dan las condiciones para que el Ecofin active el Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FESF). 
Pero, ¿Cómo funciona este fondo? ¿En qué consiste y cómo se activa? 
El primer paso es que el país en cuestión, en este caso Irlanda, demande ayuda del fondo. En el caso irlandés el rescate estaría fijado en 60 mil millones de euros. Una vez constatado que Irlanda es incapaz de conseguir dinero prestado en los mercados a un interés razonable, las negociaciones se abrirían entre la Comisión Europea y el FMI. Una vez concluidas las negociaciones el memorándum con las condiciones habría de ser aprobado por unanimidad por los ministros de economía del Ecofin. Ministros que también por unanimidad han de fijar la cuantía del préstamo mediante la emisión de bonos europeos que cuentan con la mayor calificación de las agencias de rating. 
El dinero prestado tendría un interés del 3'5 ó 4% y con un plazo de devolución que oscila de los tres a los cinco años. 
Según fuentes de la BBC, el gobierno irlandés estaría ya negociando la cuantía del rescate, que podría estar entre los sesenta mil y los ochenta mil millones de euros, aunque los irlandeses han negado tales contactos para evitar que la prima de riesgo suba aún más. Así ha admitido el director del FMI que declara no haber recibido de Dublín ninguna petición de rescate. 
Parece que los funcionarios irlandeses intentan disipar los temores de un rescate a la griega que haga agonizar su capacidad financiera hasta la extenuación. No obstante un servidor cree fervientemente que con un déficit público del 32% Irlanda está en serios problemas y que más pronto que tarde terminará solicitando alguna medida de rescate. De momento el nerviosismo está servido. Así mismo, se espera que el efecto contagio no sacuda a la periferia europea tanto como lo hizo el caso griego. 
Pero el culebrón irlandés ha tenido un efecto positivo, ha anulado los efectos de la devaluación del dólar respecto al euro tras la inyección de capital por la Reserva Federal. El euro cayó un 3'2% respecto al dólar debido a las dudas sobre la deuda soberana griega, con lo que los exportadores europeos han sido los grandes beneficiarios del episodio. 
Alemania ha alentado la tranquilidad, ya que tras UK, es el país que más activos irlandeses tiene en su poder. Aquí radica el problema de irlanda con respecto a países de su tamaño como Portugal, el gran peso de su sector financiero. La deuda público-privada del antiguo tigre celta asciende al 450% del PIB y eso puede acarrearle una morosidad que le impida hacer frente a sus obligaciones crediticias, con lo que más tarde o más temprano se vea obligado a acudir al Fondo Europeo de Estabilización Financiera. 
La parte positiva de esta crisis es que, aunque sea a empujones, se están creando los mecanismos para un gobierno económico común que no existía. En los años de bonanza la eurozona podía permitirse el lujo de tener una sola moneda y muchas políticas fiscales. Ahora se ha visto que es inviable y la reunión de Francia y Alemania en Deauville ha supuesto la inequívoca intención de crear un sistema que implique a todos los actores del euro para que, cada vez menos, sean los contribuyentes alemanes los que sufraguen estas crisis. 

6 comentarios:

Ivan dijo...

Es un artículo brillante y muy optimista.
Puede que la consecuencia de esta crisis sea una política económica más racional y consensuada o quizás el resultado sea distinto. Es posible que finalmente algún país se vea obligado a abandonar la zona Euro.

En Europa no hay una sola economía, son muchas que comparten moneda. Si funcionásemos como un único país se emitiría deuda global. Hablaríamos de deuda europea, y no de deuda española, irlandesa o alemana. Esto sería muy favorable para las economías periféricas, pero a corto plazo sería perjudicial para los países más ricos. La cuestión es ¿querrán los contribuyentes alemanes aumentar su esfuerzo para salvar a países como Irlanda o Grecia?

David Alonso dijo...

Hay que ser optimista, siempre han salido cosas buenas de las crisis. Yo tampoco creo que se configure una sola deuda europea ni que funcionemos como un solo país. Pero espero que vayamos hacia unos criterios fiscales y económicos más comunes y que nos tomemos todos más en serio cosas como el pacto de estabilidad. Porque ahora todos nos ponemos serios. Pero cuando nació yo solo me acuerdo de Aznar pidiendo su cumplimiento -muy responsablemente- y una Francia y una Alemania que se lo pasaban por el forro.

David Alonso dijo...

Los contribuyentes alemanes no sé. Pero los bancos alemanes son los depositarios del mayor porcentaje de deuda griega y los segundos de deuda irlandesa. Tal vez la pregunta sea si los alemanes están dispuestos a pagar los errores de su banca.

Miércoles dijo...

Aquí algo no cuadra. En el periodo 2008-2009 el gobierno metió tijeretazos brutales a la economía, con dos recortes salariales a sus funcionarios y la congelación de contrataciones. Muchos inmigrantes tuvieron que volver al colapsar la banca. En este año se ha levantado el veto a contrataciones, el mercado inmobiliario ha empezado a remontar, en la calle todo indica a que se está saliendo del atolladero y, de repente, sale esto.

Por otro lado, el gobierno se resiste a aceptar la ayuda. Conozco personalmente al ex-Taoiseach (algo nada difícil en tan canijo país). El gabinete irlandés pecará de amiguismo, pero no de irresponsabilidad.

Lo dicho, que huele muy raro.

¡Ah! El banco es AIB, Allied Irish Bank, con sede a 10 min andando de la Heineken (y con eso lo digo todo...)

El Sietemesino dijo...

Hola. He estado dándome una vuelta por tu blog y me gusta bastante. Te dejo la dirección del mío por si te apetece echarle un vistazo:

http://hayquejodersepuntocom.blogspot.com/

Un saludo.

David Alonso dijo...

Muchas gracias, me he de pasar y comentar. No lo dudes.