lunes, 3 de enero de 2011

De presidencias de turno y de países sin presidencia.

La frase de la ilustración de que el Gobierno es un mal necesario se está vaciando de contenido en muchas de las sociedades europeas más avanzadas. Esta entrada es solo una opinión personal fruto de la observación subjetiva y no quisiera pontificar sobre nada que haya leído o estudiado. Pero he estado viendo que en ciertas sociedades europeas los gobiernos son, en muchos casos, prescindibles. No quiero parecer una especie de anarquista trasnochado, y no defiendo la inexistencia ni la inutilidad del aparato del Estado, pero si defiendo la inutilidad de cierta clase de políticos. 
En los países del Benelux, donde es más sencillo ganar las elecciones que formar gobierno, se evidencia que este órgano del estado no es tan trascendental como lo fue en el pasado o como lo es en sociedades más atrasadas, donde la ausencia de ejecutivo crearía una inestabilidad enorme que supondría una traba para el bienestar del país y de su población. No pasa así en Benelux o en Italia, donde durante cincuenta años ha habido más de cincuenta gobiernos. ¿Cómo es posible que un país del G-7 pueda sobrevivir con un gobierno ineficaz y en ocasiones inexistente? pues por el hecho de que en Italia cuando cambia el Gobierno solo cambian los ministros y presidente del Consejo, mientras que los cargos de Secretario de Estado hacia abajo son técnicos y no políticos, por lo que el país puede sobrevivir sin gobierno o con gobiernos ineficaces. En España sucede algo similar, cuando más estabilidad hay y cuando menos problemas nos crea la clase política es durante las vacaciones parlamentarias. No oímos nada de Moody's o Standar and Poor's durante el período de vacaciones parlamentarias, por lo que en ocasiones defiendo la necesidad imperiosa de pagar más vacaciones a la clase política por el bien del país. Los países con sociedades desarrolladas se gobiernan solos. La gente va al trabajo de forma rutinaria y la maquinaria sigue funcionando como un reloj suizo. 
Curiosamente en el país que más alardea de tener una sociedad civil más desarrollada, Estados Unidos, no creo que esto sea posible. Unos Estados Unidos sin un ejecutivo fuerte o con problemas para su conformación -como sucede con el Benelux- caería en una inestabilidad tremenda. Fruto de su enorme tamaño Estados Unidos no puede permitirse ese lujo y por eso tanto la Constitución como el código de Estados Unidos establece de forma meridianamente clara el traspaso de poder, las fechas, la linea sucesoria y los mecanismos procesales. No creo que esto constituya una debilidad para Estados Unidos, solo digo que es un lujo solo al alcance de pocos países como los del Benelux. 
Por lo demás la eficiencia del gobierno saliente de Bruselas se ha visto en la impecable presidencia de turno de la UE. Bélgica como país fundador de la UE es conocedor de los mecanismos comunitarios y se ha propuesto una agenda sin objetivos extraños, lo que ha dado a la Comunidad una estabilidad muy necesaria. Estabilidad que los socios comunitarios temen perder al acceder Hungría a la presidencia de turno de la UE. 
La Unión todavía depende en exceso de las presidencias semestrales en cuanto a planificación de agenda se refiere, lo que no es poco, ya que marca el ritmo y los tiempos de la Unión. Es necesario eliminar de una vez las presidencias semestrales que son, en el mejor de los casos, irrelevantes y en el peor un escaparate o un obstruccionismo de líderes nacionales menores. 
No se necesitan liderazgos como muchos demandan, se necesitan instituciones y cuando éstas funcionan la inexistencia de gobiernos o de liderazgos fuertes no suponen un lastre para el país. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo hace años que defiendo que los ministros y secretarios generales deberían ser funcionarios del grupo A, ascendidos por méritos, y el presidente del ejectivo, en todo caso, marcarles las pautas generales que quiere seguir.

Anónimo dijo...

PD: Por cierto, soy Iago.

David Alonso dijo...

Yo defiendo como lo tienen en Italia, que si bien los ministros son cargos políticos, los Secretarios de Estado deberían ser funcionarios del grupo A.

Viriato dijo...

Un artículo estupendo, David. En serio. La reflexión sobre la posible prescindibilidad de ciertos gobiernos es muy interesante, y me tienta para escribir y escribir, pero no me siento con ganas suficientes, la verdad. Sin embargo, me apetece apuntar un par de ideas.

Por ejemplo, yo creo que las diferencias en la teoría, estructura y peso del Estado en Europa y los EE.UU. (además del sistema institucional) es la clave que hace posible esta ausencia de gobierno en Bélgica y que no la haría posible en los EE.UU. Es decir, que no creo que sea cosa del tamaño del país. Y no pienso sólo en la ligereza (relativa) del estado federal en EE.UU., sino a su envidiable sistema de división y contrapeso de poderes. No sólo eso... Es la tradición. Nuestra tradición es la de la asamblea a la francesa, y el gobierno es sólo una camarilla, en mi opinión. Su tradición es la del dictador y el Senado. Parece lo mismo, pero son dos modelos muy diferentes.

Con el gobierno tan desesperante que tenemos y el que vamos a tener, y la desoladora situación de la Unión, dan ganas de hacer algunos cambios, francamente.