lunes, 26 de marzo de 2012

Victorias y derrotas pírricas.


La democracia es el menos malo de los sistemas de gobierno al ser, el que recabando la voluntad popular, consigue el más alto grado de legitimidad, pero cuando se trata de la noche electoral siempre pienso que es el mejor sistema, porque es aquel en el que todos ganan.
A no ser que la derrota sea tan desastrosa como la sufrida por el PSOE en noviembre, siempre se consigue ver el lado positivo de las cosas.
Pues bien, anoche, como en el final de La Vida de Brian, Javier Arenas hacía de tripas corazón para anunciar al mundo que era la primera vez que el PP ganaba las elecciones regionales en Andalucía. Ni el pobre  Arenas creía que estaba hablando de victoria, porque su cara mostraba algo complentamente distinto. Tanto en Sevilla como en Génova el semblante triunfal de inicio de la velada fue mutando para ser la imagen de la derrota. Escuchamos a Dolores de Cospedal hablando de victoria cuando ni siquiera era capaz de articular frases coherentes con sujeto y predicado bien construidos. Eso sí, repitió quince veces que habían ganado las elecciones en Andalucía y, como si de un periodista deportivo se tratase, uso epitetos como histórico, inédito, mundial o colosal. Pero las caras de anoche no decían lo mismo.
Los éxitos electorales solo se toman en la medida en que un partido alcanza el poder y en estas elecciones puede darse la paradoja de que, perdiendo las elecciones, el PSOE gobierne en Andalucía, mientras que, habiéndolas ganado puede que no gobierne en Asturias.
Coincidiendo con los cien días de gobierno de Mariano Rajoy, se ha visto que la estrategia de Griñán de retrasar las elecciones regionales andaluzas, que tradicionalmente venían coinidiendo con las Generales, ha dado sus frutos. Ha echado por tierra la concepción de campaña del PP que mostraba a Javier Arenas como el candidato inevitable, pero los andaluces viendo el calado de las reformas y los recortes que está acometiendo el gobierno de la nación ha optado por lo malo conocido en lugar de lo "bueno" por conocer en palabras de Fernando Garea.
Ha sido un grandísimo revés para Mariano Rajoy, no solo porque no consigue dar la puntilla a su enorme cota de poder en todos los niveles de la administración, sino porque su apuesta andaluza ha trastocado sus planes a nivel nacional y, aun más, a nivel Europeo. Mariano Rajoy se ha granjeado las críticas de sus colegas europeos, de la Comisión y hasta del BCE al retrasar hasta después de las elecciones andaluzas los Presupuestos Generales del Estado. Era una apuesta arriesgada que ha perdido.
No obstante, el PSOE haría muy mal en celebrarlo demasiado, porque debe tener un incómodo compañero de viaje, como los ex comunistas de IU, que siempre han tenido a la socialdemocracia como enemigo a batir y no han dudado en no pocas ocasiones en pactar o favorecer el ascenso de gobiernos conservadores allí donde han podido. Parece que IU continua siguiendo la máxima del Kremlin de aliarse hasta con los nazis para impedir el ascenso de la socialdemocracia.
Si, como defiende el corresponsal Fernando Garea, no existen derrotas dulces, porque no hay nada de dulce en perder, sí parecen existir las victorias amargas.
Victoria amarga fue lo que saborearon los dos grandes partidos anoche. De ella no se libró el Partido Socialista en Asturias que, con 16 escaños a la espera de un posible decimoséptimo de la emigración, es el ganador de las elecciones, pero que deja un mapa electoral endemoniado.
El Partido Popular ha sido la tercera fuerza política obteniendo otro jarro de agua fría al no desbancar a Foro Asturias de Álvarez Cascos como la fuerza conservadora más votada. Cospedal se vanagloriaba de que el conservadurismo ha ganado las elecciones, pero tiene un incómodo colega en el centro-derecha asturiano. El ex general-secretario del PP es hombre poco dado a los acuerdos, y más con su antigua fuerza política, con lo que el PP tendrá que sudar tinta para llegar a algún tipo de componenda y Cospedal lo sabía anoche. Hoy por hoy es más factible, y algunas voces del PP que desean neutralizar a la FAC para a la larga conseguir sus votos, hablan de que sería mejor un acuerdo con el PSOE que facilitase su gobierno en minoría.
Aunque las elecciones solo es el segundo (o tercer) paso del juego político, ahora comienza la auténtica aritmética electoral para formar gobierno. Sea como fuere estas dos derrotas del PP (siempre conforme a sus propios objetivos) supone un balón de oxígeno para el maltrecho Partido Socialista que hacía meses que iba en caída libre. Sus líderes pueden sacar fuerzas de flaqueza para afrontar lo que, desde luego, sigue siendo un larguísima travesía por el desierto. Aunque personalmente a Rubalcaba le surge EL barón por antonomasia que será Griñán, que recordemos apoyó a Carma Chacón durante el fraticida Congreso del PSOE. Más aún cuando se espera perder el gobierno del País Vasco en un par de años.

lunes, 19 de marzo de 2012

Viva la Pepa.

Acaba de cumplirse el segundo centenario de la primera Carta Magna española y la tercera de la historia. Y como sucede con cualquier acontecimiento revestido de cierto fasto, ha existido una tendencia a falsear el mensaje, idealizarlo o, ya puestos, instrumentalizarlo. 
 Es sumamente curioso como la necesidad del ser humano de buscar explicaciones simplistas, que no sencillas, ha llevado en el día de San José ha elaborar las más peregrinas lecturas del texto constitucional gaditano. 
Tanto la izquierda como la derecha ha entrado en este juego. La izquierda se ha identificando con los liberales progresistas que encarnaban al pueblo y a un ideal moral superior. A la vez identifican a la derecha con los absolutistas, las ideas retardatarias y clericales que, con ayuda del indeseable, echarían abajo la Pepa en 1814 tras el infame Manifiesto de los Persas. 
A su vez, la derecha mediática, la caverna como gusta llamarla algunos, identifican los valores liberales y reformistas con la minoría residual liberal que existe en la derecha española y que, justo hoy, reluce más que el sol. Mientras que identifican a la izquierda con los bandoleros irresponsables y chabacanos que protagonizarán las revoluciones durante la Regencia de María Cristina. 
Se ha convertido la celebración de la Pepa en un bufé libre de la Historia en la prensa de hoy. Los articulistas han sacado a relucir las partes de la historia contemporánea más deliciosas. Hasta ha salido a colación la Guerra Civil. Se ha identificado a unos y otros con lo más peregrino, y todo eso para que, pasada la celebración, la derecha diga que nada tiene que ver con el franquismo, parte de la izquierda que es la heredera de la II República y otra parte diciendo que la Transición se basa en que se ha pasado página. Pues nadie lo diría leyendo las opiniones sobre la Pepa, y como todos se identificaban con unos u otros a conveniencia. 
Pues yo no voy a ser menos y voy a dar mi opinión. Resulta de analfabetos que pretenden hacerse los ilustrados el identificar tan solo los términos izquierda o derecha actual con las fuerzas políticas y sociales de inicios del XIX. Me parece falaz comparar toda una ideología con unos movimientos sociales por el mero hecho de que unos defendían unas reformas (sin explicar cuales) y otros defendiesen la tradición. 
Y la cuestión es que la Constitución de 1812 es un texto importantísimo en cuanto a inspirador del liberalismo español del XIX, pero no como texto constitucional en sí, puesto que solo estuvo en vigor durante el Trienio Liberal (1820-1823). La verdad es que nadie en España se terminaba de creer el texto gaditano. Redactado en una auténtica situación de excepción por una minoría de comerciantes liberales, la Constitución de Cádiz no representaba en absoluto la ideología mayoritaria del pueblo español, que era básicamente tradicional, clerical y absolutista hasta la médula. Cosa que quedó bastante clara en 1814.
Históricamente se podría afirmar que los constituyentes de Cádiz no eran soberanos, pues no representaban la voluntad general del pueblo español. Su importancia radica en que jamás las cosas volverían a ser igual en España. Puede que el texto gaditano pasase con más pena que gloria en los albores del XIX, pero supuso un auténtico terremoto a nivel ideológico a largo plazo. 
Que nadie se tomase en serio la Pepa como rector de la vida de la Monarquía Hispánica lo evidencia que era un texto enormemente progresista y avanzado para la época, incluso para la actual, al establecer unas Cortes unicamerales o establecer la igualdad entre los españoles de ambos hemisferios. 
Hubo pocas concesiones a la ideología hegemónica en España, como mantener el Catolicismo como religión oficial, lo que evidencia que los grupos privilegiados prestasen poca atención a la obra de Cádiz y pensasen usar el analfabetismo y absolutismo del pueblo para volver a la España como Dios manda, una vez retornado el Rey de su exilio. 
He echado en falta artículos de historiadores en el día de hoy, pero como prima el espectáculo la política se ha impuesto en esta jornada, pero seguro que de aquí en adelante saldrán lecturas más sosegadas y acertadas de las que hemos visto en los medios. 

sábado, 17 de marzo de 2012

Se busca, vivo o muerto.

El Tratado de Estabilidad Presupuestaria aprobado por 25 de los 27 miembros de la UE eleva a categoría legal una teoría económica. Los ministros conservadores de la UE, y la acongojada minoría socialdemócrata, han elevado a los altares una de muchas teorías económicas partiendo de la errónea base de que la economía es una ciencia exacta, cuando en realidad es una ciencia social. Pensar que una de las muchas teorías económicas es la acertada constituye un error, porque lo que funciona para un país o sociedad no tiene por qué funcionar siempre. Sin ir más lejos, este experimento de austeridad llevó a la pobreza a Iberoamérica en los ochenta. Otro ejemplo más lo constituye la comunista Rumanía de Ceaucescu que, entre los aplausos occidentales y de las grande organizaciones financieras, devolvió el total de su deuda externa hundiendo el país en la extrema pobreza y ahondando aún más en las causas de la pobreza estructural y endémica del país balcánico. Por lo tanto y, aunque no estoy para nada de acuerdo con esta teoría económica, no defiendo que no sea apto para muchas situaciones, pero desde luego no se trata de la única teoría económica posible. 
La mayor parte de los países comunitarios van a ratificar el pacto de estabilidad presupuestaria por la vía parlamentaria porque ya sabemos que al pueblo lo carga al diablo y en democracia solo debemos preguntarle cuando sabemos su respuesta. Pero la Constitución de la República de Irlanda establece que cualquier cesión de Soberanía ha de ser plebiscitada. La pregunta que presentará el Taoiseach (Primer Ministro) a su pueblo no es si Irlanda debe continuar en Euro, no es si Irlanda debe fijar el 0'5% como déficit estructural máximo. La pregunta es si deben los irlandeses declarar ilegal una cierta forma de pensamiento. Se trata de prohibir el criterio económico dominante en el continente europeo desde el final de la II Guerra Mundial, que es la filosofía de John Maynard Keynes sirve como estructura intelectual de la mayoría de los europeos de centro-izquierda y de los demócratas del New Deal en Estados Unidos. Y va a ser prohibida mediante un tratado internacional, como las minas antipersonas o el tráfico de esclavos. 
Prohibir el Keynesianismo tras la crisis del 2008 es como prohibir los chalecos antibala tras un tiroteo en palabras de un columnista del Irish Times. 
La idea de Keynes es que los gobiernos deben aplicar políticas contracíclicas, de forma que en época de crisis gestionen el déficit para animar a la economía y en épocas de bonanza recorten los gastos de unas economías sobrecalentadas. Lo que hace el llamado pacto fiscal es prohibir las políticas contracíclicas.
Aunque se pueda pensar que la teoría de Keynes es desacertada, hay que preguntarse si es pertinente elevar una ortodoxia popular al estatus de ley. Considero que se trata de un oportunismo ideológico extremo, utilizar la crisis para transformar lo que es solo un punto de vista económico en un hecho indiscutible. 
Se están llevando a cabo consideraciones absolutas sin tener en cuenta las circunstancias e intentar hacer de esto un hecho jurídico es una barbaridad. Por ejemplo, Japón tiene una deuda pública del 230% y no tiene ningún problema para acudir a los mercados de deuda para financiarse a un interés muy bajo. Lo que hace el nuevo tratado es considerar que las circunstancias de cada país son irrelevantes, y consideran un nivel de deuda arbitrario como el óptimo para 25 economías y presupuestos sumamente dispares. 
Ni la Comisión ni los impulsores del pacto se molestan en explicar por qué han fijado unos límites y no otros de deuda y de déficit. No se dan cuenta que ya existía un pacto fiscal desde el 2001 que Francia y Alemania han quebrantado sistemáticamente. 


En suma, lo que hace este tratado y la ideología conservadora que barre el continente en estos momentos es intentar convencer a la ciudadanía que su opción económica es la única viable e intentan elevar la economía al estatus de ley exacta cuando es una ley social. Por eso están aterrorizados de que la victoria de Hollande en Francia eche por tierra el pacto fiscal y que la gente se percate de que la austeridad no es un mandamiento sino solo una opción política. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

La agonizante nominación.

Tras el pelotón de primarias de ayer las cosas siguen como estaban. Mitt Romney ha ganado en mas estados que sus contrincantes y ha sumado mas delegados al llevarse Massachusetts, Vermont, Virginia, Idaho y Ohio por los pelos. La victoria de Ohio ha tenido un sabor a derrota porque el mormón ha invertido mas dinero que nadie y aun así solo ha logrado una ventaja de unos pírricos doce mil votos.
Y es que Mitt sigue sin convencer a la bases conservadoras de su partido, pero va inexorable hacia la nominación republicana y sumando poco, muy poco a poco delegados a su haber. Y no es por los méritos del propio Mitt. Sino a los deméritos de los demás candidatos. Ya que la lucha entre Santorum y Gringich divide al voto ultra conservador y anti Romney. Ron Paul a efectos prácticos ni existe y sigue solo en la carrera para vender libros y gastar el dinero de los fantasiosos libertarios.
Las siguientes primarias que se nos presentan tendrán lugar en estados sumamente conservadores: Kansas, Mississippi y Alabama. Allí Mitt tendrá pobres resultados, pero contara con la inestimable ayuda de sus contrincantes que se eliminarán el uno al otro y se repartirán los delegados de estos estados. Todo mientras Mitt agoniza hacia una nominación casi segura que sus compañeros se empeñan en brindares en bandeja.

Así que asistiremos a un lento espectáculo que terminará con la convención republicana de Tampa, Florida.

martes, 6 de marzo de 2012

Supermartes

Hoy, martes 6 de marzo de 2012, es el supermartes electoral de las primarias del Partido Republicano (GOP). Aunque es un supermartes descafeinado porque muchos estados han cambiado la fecha de sus primarias en busca de la atención mediática que le otorgará la reñida lucha por la nominación republicana. 
Mitt Romney aventaja a su principal rival en cien delegados. Entonces, ¿Por qué preocuparse? 
Pues porque parece que el GOP siempre encuentra algún iluminado que gusta mucho más que el moderado ex gobernador de Masachusetts. Y es que Romney no es del gusto de las bases republicanas, echadas al monte de la extrema derecha de la mano del Tea Party. Mitt solo se encuentra cómodo hablando de economía, pero sus contrincantes republicanos le arrastran constantemente al terreno de los valores morales; algunos cuadros tan variopintos como el ex presidente de la Cámara Gringich, maestro de los valores familiares y morales porque ha tenido varias esposas y sabe lo que significa ser infiel en repetidas ocasiones e, incluso, dejar a una en medio de una enfermedad de cáncer. Vamos un angelito.
El otro gran contrincante que le ha salido Mitt es el ultraconservador católico Santorum, que arrastra a Romney desde hace semanas por el lodazal de los valores conservadores. Es el campeón que tanto estaban buscando los miembros del Tea Party. Es católico, cierto, pero tiene una forma muy calvinista de entender la religión católica... vamos que no la entiende. Para este converso la defensa del catolicismo tiene tanta fuerza como una sobredosis de crack, lo que empuja a la comunidad católica del país a los brazos de Obama.
la última desgracia de Mitt Romney ha sido la pérdida del bastión de los temas económicos. En varias ocasiones ha declarado la incompatibilidad entre los duros ajustes por los que clama el GOP y el crecimiento económico, acercándose a la política económica de Obama. Y es que en Estados Unidos más que en Europa se está  viendo la cuestión del déficit como algo ideológico más que dogmático. Y sobre todo cuando las políticas de Obama están dando sus frutos y están produciendo una reducción del desempleo y un aumento de los indicadores económicos. Eso Mitt lo sabe, pero ha de defenderlo en los círculos empresariales más centristas y no tanto en los mítines de la primarias. Lo malo es que está transmitiendo un mensaje falso que ni sus colegas de partido se creen. Ese es el problema de Mitt, que ha abandonado el traje de centrista capaz de vencer a Obama con el que se sentía cómodo, obligado a poner una cara de extremista moral y político que ni el mismo se cree.
Hoy puede ser el momento en el que Mitt despegue para centrarse en su campaña contra Obama, o un punto y seguido donde deba dar la cara contra candidatos que le hacen situarse en la extrema derecha y perder a los independientes que deciden las elecciones presidenciales. Lo veremos.