martes, 10 de abril de 2012

Editorial: Lo bueno conocido a lo malo por conocer.

Aparecía hace un par de días en la prensa un artículo que ponía de manifiesto la pujaza de Alemania en la UE y el declive manifiesto de Francia. Creo que nadie pondría hoy en duda semejante tesis, pero no por la crisis, sino porque desde Waterloo Francia va en caída libre. No obstante, el artículo continuaba afirmando que el éxito de Alemania se debía a que las dolorosas reformas que el SPD acometió en la primera década del milenio permitió crear un modelo competitivo a exportar, mientras que Francia no es modelo de nada. Aquí discrepo con el articulista.
Si miramos la Francia actual, la vemos paralizada por una crisis de identidad, puesto que su modelo está siendo cuestionado desde hace mucho tiempo por la prensa anglosajona. Eso nunca había preocupado a los franceses, lo preocupante hoy es que la misma prensa antepone el modelo francés a otro modelo continental: el Alemán del que los mimos liberalérrimos anglosajones sienten admiración. 
¿Tiene realmente Francia un modelo exportable del que sentirse orgulloso? Muchos creen que su decandencia supone un gran no a esa pregunta. 
Personalmente creo que Francia sí tiene un modelo exportable. El modelo francés supone un Estado fuerte que asegure unos servicios sociales muy dignos y hasta prestigiosos. Los anglosajones ven en esto una merma de la inciativa individual. Los franceses lo ven como orgullo de país. Las mejores universidades son estatales y todos deben de sentirse orgullosos de ello. Los mejores hospitales son estatales y es un mérito de Francia como país y como Nación. Puede que el peso del Estado francés sea excesivo, pero este modelo, que garantiza empresas estatales fuertes que aseguren un correcto funcionamiento de Francia como sociedad, si es exportable, otra cosa es que la ideología neo neo liberal imperante la esté demonizando. Muchos diarios anglosajones de ámbito económico se están preguntando si no será Francia la bomba de relojería de la UE. De España que está acometiendo la via reformista liberal de dilapidar todo de lo que nos podíamos sentir orgullosos, las perspicacias están cruzando los Pirineos a por la presa mayor. 
Nicolás Sarkozy ha comenzado la retirada del Estado francés, marcando el declive de su modelo. ¿Para qué?, Para ocupar la triste posición de copiloto de Alemania en la Unión. 
Nicolás Sarkozy es el primer Presidente de la V República Francesa que se ha apartado del patrón de la república imperial para parecer un mero Zapatero. Por eso lo critica tanto, porque sabe que es el Zapatero de Francia, el que ha asumido una política de segundón a sabiendas, y para ello ha comenzado a desmantelar el modelo francés. Para más Francia hay que ser más Alemania según la estrategia de Nicolás Sarkozy.  
La alterntiva en términos electorales es el anodino Françoise Hollande que intenta recuperar los logros del pasado republicano francés que tantos frutos y tanto bienetar han creado en la Francia contemporánea. La igualdada de derechos revolucionarios, la escolaridad obligatoria de la I República, la limitación de las horas de trabajo del Frente Popular de la III República, la Seguridad Social del General De Gaulle, la universalidad sanitaria de Chirac... todo ello para que ahora Sarkozy lo dilapide a cambio de las palmaditas de Angela o de los titulares del FT o WSJ. 
Los franceses han de acudir a las urnas para elegir entre un hiperactivo y hortera Presidente que ya ha iniciado el declive del modelo francés (tanto que la prensa dice que ni siquiera existe) o un anodino Françoise Hollande que parece querer volver a la Francia orgullosa de ser un país fuerte y sin complejos de que el sector público encarne los mejores valores de la República. 
En este caso Francia ha de votar si es mejor lo bueno conocido, que curiosamente encarna el líder progresista o lo malo por conocer que encarna un conservador Sarkozy que se empeña en no conservar nada.

2 comentarios:

Vitrubius Volante dijo...

Genial artículo, David. En serio: estupendo, tanto en forma (estructurada, revisada, cuidada en muchos sentidos), como en fondo. Por encima de los mejores artículos de la anterior etapa de este blog, y no eran malos. (Y no pienses que me creo en posición de juzgarte: es sólo mi opinión honesta, y así como otras veces te he hecho crítica -creo- constructivas, ahora tengo que felicitarte.) Enhorabuena. Te seguiré leyendo, más atento que nunca.

David Alonso dijo...

Gracias por tu opinión Viriato, sabes que cuando tenemos discursiones son siempre constructivas o cuadros, pero siempre divertidas. Y gracias por seguir leyendo.