jueves, 14 de junio de 2012

Culebrón a la francesa



Cuando la politica y lo personal se mezclan la prensa es siempre un aliado involuntario. Creo que escuché esta frase en un thriller político de EEUU donde querían echar abajo la popularidad del presidente por una relación amorosa. Esas cosas no pasan en Europa, y menos en Francia, donde al anterior presidente de la República francesa, el también socialistas François Mitterrand se le descubrió una hija secreta. Affaire que la Esfinge soluciono con sencillo "si, ¿Y qué?".
Pero parece que el gusto por lo morboso ha cruzado el océano y, aunque no esta revestido de esa hueca doble moral calvinista que tanto asco nos da, sí lo esta de una curiosidad malsana que nos aparta de los temas realmente importantes y que rebajan el debate político hasta el subsuelo.
Esta semana, la noticia política en Francia no ha sido que el PS puede conseguir una mayoría absoluta que consolide su poder político. Tampoco ha sido las opciones de la derecha sin Sarkozy. Ha sido la metedura de pata de la primera novia de Francia.
Madame Trierweiler revoluciono la vida del PS con un Twit que sacudió lo que hasta entonces era un paseo triunfal de la tercera vuelta. En él, apoyó abiertamente al candidato disidente por la Rochelle que se enfrenta con la que fue candidata a las Presidenciales del 2007, Segolene Royal. Claro, el que haya sido compañera sentimental del Presidente durante treinta años y madre de sus cuatro hijos no ha tenido nada que ver, como pretende hacernos creer. Madame Royal va por detrás en las encuestas contra el candidato postizo y puede dar al traste con el honroso retiro que podía haber supuesto ser la primera mujer presidente de la Asamblea Nacional. Un broche de oro para una carrera que ha ido cuesta abajo desde su derrota presidencial en 2007, la derrota ante Aubrie por ser la primera Secretaria General del PSFr y el humillante cuarto puesto cosechado en las primarias para designar al candidato presidencial de las pasadas elecciones. 
El caso es que la derecha se está frotando las manos ante tamaño desliz que pone en duda a solo un mes de las presidenciales la capacidad de liderazgo de su pareja en el Eliseo. Madame Trierweiler ha pasado por encima de su marido y de la calle Solferino. No solo eso, ha echado por tierra la piedra angular del argumento de campana de Hollande, que con su traje de mr. Normal había denunciado los excesos que rodearon la vida publica de Sarkozy con sus tejemanejes privados, convirtiendo el Eliseo en una sucursal del Hola, mas que en la sede de la monarquía electiva que De Gaulle había diseñado y que Sarkozy había arrastrado por el fango.
No obstante, con rescate de España en la UE, que sitúa el frente en los Pirineos y los Alpes, los franceses solo leerán el cotilleo en las páginas de sociedad. Le Monde no es el USA today y los electores franceses no se dejan llevar por cuestiones moralizantes como los americanos. De momento, gracias a Dios -al católico- no ha llegado el día en que estas cuestiones salten el charco. Pero si pueden poner en tela de juicio el liderazgo del nuevo inquilino del Eliseo. 
La UMP, por su parte, en un muy irresponsable acto, ha dado libertad a sus electores para votar por el Frente Nacional (FN) de Le Pen. Leí recientemente que los fascismos terminan por imponerse cuando la derecha democrática falla. Me parece un acto de extrema irresponsabilidad, mas cuando el PS en 2003 pidió el voto por Chirac cuando su candidato, Lionel Jospin, quedó descabalgado en la primera vuelta frente a Jean Marie Le Pen.
Veremos este domingo en qué queda todo este culebrón, algunos medios afines al centro derecha francés, como Le Figaró, esperan que esta metedura de pata suponga un balón de oxígeno para la UMP. Personalmente lo dudo. Otra cosa más probable es que Madame Royal se quede sin su retiro soñado y pierda el escaño por La Rochelle, suponiendo un triste final para una carrera política cargada de éxitos a nivel regional, pero fracasos a nivel nacional. 

No hay comentarios: